<
>
2008/09 UEFA Champions League, Ronda de 16
Ida
Ida

Reparto de favores

MILAN (EFE) -- Inter y Manchester United se repartieron un tiempo cada uno y se retiraron con un empate sin goles en el partido de ida por los octavos de final de la UEFA Champions League., donde el campeón defensor jugó mejor, especialmente en la primera mitad, pero no pudo vulnerar a Julio César, el arquero del Nerazzurro.

Con este resultado, el Inter y el Manchester aplazan cualquier discurso hasta el partido de vuelta en Inglaterra, donde el equipo de Alex Ferguson no está concediendo nada esta campaña.

El entrenador del Inter, el portugués José Mourinho, no obstante, se mostró satisfecho con el resultado, sobre todo por no haber dejado marcar a los ingleses, y aseguró que la vuelta "también será dura para el Manchester".

Los dos equipos dominaron un tiempo cada uno, aunque fue determinante la actuación de Julio César, que evitó al menos tres goles, mientras que el holandés Edwin Van de Sar tuvo menos trabajo.

De salida, el técnico del Inter solucionó sus dudas en defensa alienando al colombiano Nelson Rivas y al joven Davide Santon.

La sorpresa la dio el técnico del equipo inglés, Alex Fergunson, al preferir a Ryan Giggs en lugar de Paul Scholes, pero sobre todo dejando en el banco a la estrella Wayne Rooney para alinear al búlgaro Dimitar Berbatov.

Se esperaba un inicio de partido con un Inter lanzado al ataque y, sin embargo, fueron los ingleses quienes tomaron las riendas del encuentro y mostraron rápidamente todo su potencial.

En el minuto 6, Julio Cesar realizó su primer milagro al salvar el fuerte y colocado remate de cabeza del portugués Cristiano Ronaldo, tras un pase de Giggs.

Los pupilos de Ferguson impusieron un ritmo infernal y poco después Giggs protagonizó una nueva ocasión, presentándose sólo ante Julio César, que lograba rechazar el balón tras el potente disparo.

El equipo italiano salió con demasiado temor y un centro del campo demasiado atrasado, por lo que el serbio Dejan Stankovic no lograba filtrar balones a una delantera con el sueco Zlatan Ibrahimovic y el brasileño Adriano. El único que brillaba era Julio César, el verdadero héroe de los 90 minutos.

Cristiano Ronaldo empezaba a ser un problema para la defensa interista y Mou corrigió su primera decisión para en el segundo tiempo: cambiar a Nelson Rivas por su compatriota Iván Córdoba.

Los consejos de Mourinho en el descanso hicieron rápidamente efecto, porque el Inter cambió de cara, se sacudió el miedo a los Diablos Rojos y empezó a encarar con decisión la puerta de Van de Sar.

El primero en avisar fue Adriano que se plantó solo ante el arquero holandés, pero no golpeó bien el balón que salió por encima del travesaño.

El Manchester parecía algo cansado en ataque, tras los esfuerzos del primer tiempo, pero seguía siendo un equipo cuadrado en defensa.

Aunque cuando los dirigidos por Fergunson atacaron en el segundo tiempo lo siguieron haciendo con mayor peligrosidad y, en el minuto 66, Cristiano Ronaldo cruzó un balón peligrosísimo en el área al que Park Ji Sung no consiguió llegar por centímetros.

El ex técnico del Chelsea intentó jugarse todas las cartas y puso en el campo al argentino Julio Cruz por Muntari y a Marco Balotelli por Adriano.

El Inter buscó la puerta con mayor ahínco, pero en ningún momento dio la sensación de tener en sus pies la victoria.

Mientras los aficionados del Manchester que llegaron a Milán coreaban el nombre de Rooney y Fergurson parecía hacerles caso, pues en el minuto 83 entraba al campo en sustitución de Park.

La entrada del inglés dio nueva linfa al equipo y, en el minuto 89, lanzaba un balón a Berbatov que obligaba a Julio Cesar a salir del área para detener al búlgaro que se había quedado solo.

La última ocasión fue también para los hombres de Sir Alex Fergunson, con una falta lanzada por Cristiano Ronaldo, que nuevamente Julio Cesar despejó con los puños para coronarse como el mejor del encuentro.

Todo quedó, pues, para una vuelta en la que uno y otro se ven obligados a marcar si desean acceder a los cuartos de final.

Este encuentro, correspondiente a la ida de los octavos de final de la Champions League, se disputó ante 80.000 personas, y con la presencia de unos 6.000 aficionados ingleses.