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James mejoró con Al Rayyan pero su equipo cayó en la final de la Copa del Emir en Qatar

James Rodríguez jugó 85 minutos con Al Rayyan contra Al Sadd en la final de la Copa del Emir. Tuvo más fútbol en medio de las patadas que sufrió sin piedad de sus marcadores. En los penales, perdió el título frente al candidato.

Entre un ambiente más festivo, con más clima futbolero, el mediapunta empezó como titular en su segundo partido en Qatar. Su equipo entregó una versión más competitiva frente al favorito. Lo motivó esta final y eso contagió al 10.

James estuvo más participativo y más enérgico. Le faltó mejor control de la pelota frente a un rival con técnica, pero con torpezas para frenarlo. Recibió faltas consecutivas con patadas innecesarias. El cobro del penal al final del primer tiempo se lo arrebató Yacine Brahimi. Su compañero marcó el 1-0 entre algunos reclamos de Xavi, DT del rival.

El colombiano subió su nivel para el complemento. El 1-1 del Al Sadd también de pena máxima convertido por Santi Cazorla lo comprometió más para llevar al equipo adelante. Más adaptado a ese juego de fricción se movió más rápido e intentó con un remate en la puerta del área que pasó cerca de la base del poste.

Su propuesta de avanzar con el balón se frustró por el juego brusco. Lo trabaron desde atrás al tobillo y hasta su botín voló por el aire. Los últimos 10 minutos fueron inclementes. Golpes y golpes que lo lastimaron. Salió a los 85 minutos por Abdulrahman Al-Korbi.

El empate 1-1 en los 90’ llevó la definición del título a los penales. Al Rayyan falló el último cobro, Al Sadd lo convirtió y gritó campeón de la Copa del Emir.