<
>

Chelsea vs. Manchester City: cómo Guardiola y Tuchel se hicieron amigos en una cena de tres horas

Cualquiera que estuviera en Schumann's Bar en una noche fría en diciembre de 2014 no olvidará la escena. Dos hombres hablando apasionadamente de futbol, revolviendo vasos, saleros y pimenteros, colocados sobre la mesa como si fueran jugadores en el césped y pudieran moverse

Los dos hombres en cuestión eran Pep Guardiola y Thomas Tuchel, quienes construyeron una relación amistosa en aquella cena de hace más de seis años, misma que no estuvo en juego cuando Chelsea venció al Manchester City en un choquen en Londres por un puesto en la final de la FA Cup.

Tuchel, en esa cena en Munich, era solo un admirador de Guardiola. Ya se habían enfrentado dos veces, en los partidos del Bayern de Pep ante el Mainz 05, ambos ganados por el gigante bávaro, pero nunca tan íntimamente como esa noche.

"Fue una gran influencia para mí. Si sales con Pep, ¿por qué no hablar de futbol?", Dijo Tuchel, que en ese momento vivía un año sabático esperando una nueva propuesta, que llegaría más tarde, del Borussia Dortmund.

"No voy a decir mucho, pero fue [una conversación] sobre posiciones en el campo y lo que hizo en Barcelona. Me lo explicó e hicimos unos dibujos en la mesa para explicar la cuestión del posicionamiento y situaciones tácticas", siguió Tuchel.

"Hablamos de cómo cambió el Barcelona cuando compró a Cesc Fàbregas, qué cambió en el equipo. Cómo encajar a Lionel Messi como un falso 9, cómo crear espacios, de jugar con una línea de tres o cuatro de atrás. Los entrenadores de futbol normalmente hablaban y usamos lo que estaba sobre la mesa. A veces es fácil explicar las tácticas usando un objeto".

No fue la primera cena entre los técnicos. La relación se hizo tan estrecha que Tuchel se fue a intercambiar ideas con Guardiola incluso después de que su Dortmund le ganara 5-1 al Bayern en octubre de 2015, nuevamente en Múnich.

"Si Alemania adopta el juego de posiciones será principalmente gracias a Tuchel", elogió Guardiola, en una frase publicada en el libro "Pep Guardiola: la evolución", de Martí Perarnau. El admirador también llegó a ser admirado.

Guardiola y Tuchel se batieron en duelo cinco veces en el borde del césped. Lo máximo que consiguió el alemán fue empatar, en dos ocasiones, aunque uno de esos partidos terminó con la victoria del Bayern y el título en los penaltis, en la Copa de Alemania. Eso fue en mayo de 2016.

Fue el último encuentro profesional entre ellos, que ahora compiten por la misma liga. Guardiola, que lleva cinco años en Inglaterra, sirve de inspiración para Tuchel, quien reemplazó al despedido Frank Lampard y ya ha logrado resultados impresionantes para el Chelsea.

De la mano del técnico alemán, los Blues han subido en la Premier League y asegurado un lugar en la semifinal de la UEFA Champions League, donde también está Guardiola. Antes de un hipotético choque en Europa, o incluso de una nueva cena acalorada en suelo inglés, los dos luchan por su lugar en la final de la Copa FA.

"Tenemos que admitir que hay un espacio entre los equipos, pero durante 90 minutos, estamos conscientes y confiados de que podemos acercarnos a ellos para un partido. Y ese es el objetivo de mañana. Llegué [al Chelsea] feliz de competir con un técnico que es una gran referencia en Inglaterra y Europa", elogió Tuchel en la rueda de prensa.