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¿Y si James va al banco? Funciona como revulsivo o para controlar la ventaja de Everton

James Rodríguez está mucho mejor del golpe que recibió en el clásico del pasado fin de semana. Carlo Ancelotti esperará hasta el sábado para determinar si lo incluye entre los convocados para enfrentar a Southampton. Si empieza como suplente, puede ayudar de diferentes maneras a Everton.

"Está mucho mejor ahora y tenemos la confianza de que tal vez pueda jugar", anunció el técnico del líder de la Premier. Despejada la incógnita sobre la gravedad de la lesión, vale preguntarse si está en condiciones de ser titular o de ir al banco por primera vez.

En esa segunda posibilidad, James Rodríguez resulta un comodín para rescatar a su equipo de un situación difícil o para controlar la ventaja que le permita conservar la punta de la clasificación.

De acuerdo con Ancelotti, Southampton es un equipo con una identidad clara, caracterizado por jugar con mucha intensidad sin la pelota.

“Son realmente compactos y es difícil encontrar espacio para jugar. Debemos ser inteligentes con el balón. Si lo hacemos, podemos ganar”, explicó.

El rival del domingo recompuso su camino en el torneo. Perdió sus dos primeros partidos pero sacó puntos en los tres más recientes: venció a Burnley, Albion y empató con Chelsea.

Para enfrentarlo, Gylfi Sigurðsson es la opción más clara para reemplazar a James. Tiene una técnica similar y en los 169 minutos de la temporada ha funcionado como un complemento para el colombiano, casi siempre para cerrar los partidos.

Al islandés le cuesta mantener regularidad en la cancha. Aporta pausa pero por momentos desaparece en el contacto de la pelota. Le falta rebeldía en situaciones difíciles. Si eso se presenta, la entrada del 19 serviría como el revulsivo para activar otra energía que ayude a cambiar las cosas.

James ya ganó en confianza con sus compañeros para pedir el balón y agitar situaciones. Lo demostró frente a Liverpool con la jugada del segundo gol de Dominic Calvert-Lewin. Bajo presión, jugó al piso con precisión, para el pase a Lucas Digne, previo al centro hacia el goleador.

Si por el contrario, Everton necesita defender un buen resultado frente a la intensidad de Southampton, tiene en el colombiano parte de la solución. También pide la pelota para sacar tensiones. Domina los tiempos para elegir como jugar. Además, fresco de piernas puede intimidar y atraer rivales para generar espacios para ocupar de contra.

El sábado Carlo Ancelotti ya tendrá respuestas. Si puede tenerlo al menos en el banco, cuenta con un futbolista para atender lo que el partido le pida.