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Colombia está lista para la Copa América

SALVADOR (Enviado especial) -- Carlos Queiroz le dio buen uso a los amistosos previos a su primer torneo oficial en la Selección Colombia. El entrenador portugués realizó varias pruebas interesantes en los partidos contra Panamá y Perú y su equipo llegará a la Copa América de Brasil con variantes de nivel en todas las líneas y con la expectativa de superar actuaciones anteriores.

Más allá de los buenos resultados, lo más destacado de los choques ante panameños y peruanos fueron las alternativas que se probaron. Dos 3-0 no se pueden soslayar y tienen valor por sí mismos, aunque no servirían de nada si no estuvieran acompañados por la certeza de que hay opciones en cada posición y de que los futbolistas han entendido la idea primaria del cuerpo técnico: equilibrio, velocidad y sacrificio.

El esquema preferido de Queiroz en esta etapa es el 4-3-3 y todo indica que será el elegido para el debut contra Argentina en Salvador de Bahía. Con solo un cambio, la línea de cuatro que jugó en Lima será la que estará en el Arena Fonte Nova, por presente y pergaminos. Los centrales, Yerry Mina y Davinson Sánchez, fueron los titulares en la Copa del Mundo y hoy son los preferidos del DT. No terminaron bien la temporada pero tienen la jerarquía necesaria para superar eso y brillar en este torneo.

Los laterales son las sorpresas de este ciclo. Nadie tenía en carpeta a William Tesillo y Steffan Medina en esa posición y ambos demostraron entender a la perfección lo que quiere Queiroz. El ex Santa Fe fue salida constante por su sector y atacó con criterio, algo que sumó a su acostumbrada capacidad defensiva. Puede ser la solución a un dilema que aqueja a la Selección desde hace tiempo en el sector izquierdo de la defensa. En tanto, Medina fue figura contra Perú y empezó a callar las críticas. Es cierto que no le alcanza para quitarle el puesto a Santiago Arias, pero la asistencia a Mateus Uribe es una muestra de que puede ser importante.

En el mediocampo hay dudas y variantes en partes iguales. Gustavo Cuéllar jugó desde el inicio en Lima como volante central y lo hizo bien. No le pesó la responsabilidad, estuvo atento en las coberturas y fue salida constante. Se complementó a la perfección con Mateus Uribe, el mejor jugador del partido. El hombre de América expuso el despliegue y la capacidad atlética de siempre y le sumó goles. Pisa el área como pocos mediocampista en el continente y también puede ser primer pase, pese a que en ese aspecto mostró algunas fallas y es uno de los puntos a corregir entre él y quien juegue a su lado.

El tercer medio fue Juan Guillermo Cuadrado, quien no estuvo cómodo en esa posición, donde pierde posibilidades de ganar en el uno contra uno y se aleja de la raya, su hábitat natural. Queiroz lo quiere entre los once y quizás su aporte sea más positivo como puntero, por delante de la línea de interiores. Según las exigencias del partido, ese rol puede ser llevado a cabo por Edwin Cardona, quien entró en el segundo tiempo y le dio más juego al equipo. Su lucidez es tanta que suple sus deficiencias en la marca y el retroceso.

En la delantera, James Rodriguez no consiguió demostrar todo su talento lejos de la zona del diez. El zurdo se movió por la derecha, con perfil cambiado, y solo mostró destellos de su calidad. A pesar de que en varias ocasiones se alejó de la posición y decididió tomar las riendas del equipo por otros sectores de la ofensiva, estuvo contenido y potenciarlo será una de las tareas de Queiroz durante esta semana. Su compañero también esta en duda, ya que Luis Muriel no se mostró potente y aportó poco. Falcao sí exigió a los defensores como es costumbre y fue un peligro constante.

Con algunas dudas y varias variantes de nivel, Queiroz afronta los últimos días de preparación para la Copa América ya instalado en el calor húmedo de Salvador de Bahía. La Selección Colombia llega con la certeza de que tiene todo para competir frente a cualquiera.