<
>

Julio Comesaña: "Junior mejoró en un torneo que comenzamos irregulares"

play
¿Junior es Julio Comesaña-dependiente? (2:00)

Balón Dividido. (2:00)

Como ya se ha vuelto costumbre en el fútbol colombiano, 24 horas antes de cada final técnicos y capitanes de los equipos protagonistas se dan cita en rueda de prensa para tener ese cara a cara previo a la contienda definitiva, además de atender a los periodistas en su necesidad de saber las sensaciones en la antesala a un juego tan importante como el que define un campeón.

En esta oportunidad, la ciudad de Barranquilla fue la sede de este encuentro casual al ser el epicentro del primer duelo por la estrella que entregará la Liga II-2019, donde Junior, como local, tuvo el primer turno esta plática de tú a tú con los medios de comunicación. Julio Comesaña, técnico, y Sebastián Viera, capitán, los citados a dar testimonio.

«Tuvimos un semestre inestable, irregular. En las primeras 10 fechas tuvimos dificultades, pero no dejamos de soñar con la final. Nos costó bastante, pero afortunadamente el equipo estuvo bien defensivamente y jugamos al 1-0”, afirmó Comesaña cuando se le preguntó acerca de lo complicado que fue el semestre para su equipo.

Para nadie fue un secreto que el conjunto ‘rojiblanco’ no tuvo un arranque de torneo prometedor. Estuvo cerca de quedarse fuera de los ocho, pero justo la segunda parte del todos contra todos, sumó la cantidad de puntos suficientes para quedar cuarto y pasar a los cuadrangulares, donde comenzó con el pie izquierdo al caer 1-3 ante Tolima, caída que golpeó duro al grupo, aunque terminó siendo un aliciente perfecto para los próximos duelos que disputó.

«Esa derrota en la primera fecha fue un golpe duro para nosotros, pero con la experiencia y el deseo de ganar, logramos el paso en un grupo terrible. También jugó mucho en buen rendimiento de los jugadores», aseguró el timonel uruguayo.

Para Junior será está su tercera final consecutiva por Liga y la quinta por todas las competencias desde el segundo semestre de 2018. Tantos duelos de este tipo podrían llenar fácilmente de confianza a cualquier plantel, pero con el equipo barranquillero la historia es distinta al vivirse este encuentro como si fuera apenas el primero que fueran a disputar.

“Vivo está final como la primera. Manejo la ansiedad y sabemos que las finales son peleadas y es difícil que haya mucha diferencia. Hay que afrontarlo con la misma responsabilidad, más cuando te mides a un equipo como América, parejo en todas sus líneas, digno de respeto con jugadores que desequilibran y a quienes debemos marcar muy bien desde el inicio del juego. No será una final fácil”, apuntó Comesaña.