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Jornada adversa para el FPC: dos juegos de la quinta fecha del cuadrangular fueron suspendidos por falta de garantías

La violencia pudo más que el fútbol en la quinta fecha de los cuadrangulares de Colombia. Los partidos entre Deportivo Cal-Junior y Deportivo Independiente Medellín-Atlético Nacional no pudieron finalizar con normalidad por falta de garantías.

Los incidentes en las tribunas de Palmaseca dieron inicio a una jornada que quedará para el olvido en Colombia. El Tiburón ganaba 2-0 con doblete de Bacca ya los 75 minutos los hinchas del Cali, en señal de disconformidad por un gol anulado a Haquín anteriormente, ingresaron al campo de juego en busca del juez central, David Espinosa, quien mientras hacía el chequeo de la acción también recibió objetos que fueron lanzando los hinchas.

Esto llevó a una invasión por parte de varios fanáticos, que también tuvieron encontronazos con jugadores de Deportivo Cali, de floja campaña en el Grupo A del cuadrangular.

Los últimos en salir del terreno de juego fueron los jueces, que recibieron el apoyo de Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden para poder salir escoltados y con cierta tranquilidad. Esta acción por parte de un sector de los hinchas caleños recibirá una fuerte sanción por parte de Dimayor, que en su próximo boletín de sanciones emitirá su decisión.

24 horas más tarde a ese suceso, la violencia también dijo presente en las gradas del Polideportivo Sur, estadio que fue recinto de la goleada 5-0 de Medellín a Nacional. Cuando ya el juego estaba sentenciado y el Poderoso se encaminaba a cerrar un resultado histórico, los incidentes en la tribuna local llevaron a la detención del compromiso.

Una porción de la gente empezó a pelear entre sí, se revolearon cosas y algunos objetos también cayeron al campo de juego. El árbitro Hinestroza decidió dar unos minutos de espera para ver si podían controlar la situación, pero la calma nunca llegó y la decisión final fue la de terminar el duelo pasados los 80 minutos.

El cuerpo policial del estadio colaboró con los futbolistas para que pudieran ir al camerino y la pelota tuvo que detenerse una vez más por falta de garantías en una fecha que trajo más tristeza que buenos recuerdos.