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Barcelona apelará al orgullo y su grandeza para no vivir otro derrumbe ante el Bayern

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Luuk De Jong ya respira aire culé (1:12)

El delantero se suma al FC Barcelona. Aquí les mostramos lo que fue su primer contacto con el club. (1:12)

BARCELONA -- El Bayern en el Camp Nou. 13 meses después de aquella noche de Lisboa (2-8) el Barcelona empieza una nueva temporada continental con la necesidad de reivindicar su nombre y su figura. Su grandeza, que la tiene en la historia de una Champions que conquistó en cinco ocasiones, la última en 2015, y demostrar que ha superado aquel duelo... Y también el de la eliminación de la pasada temporada a manos de un PSG que le arrasó en el estadio, entonces vacío de público.

Cerca de 40 mil aficionados podrán darse cita este martes en la grada de un Camp Nou expectante por empezar a conocer la realidad de su Barça, ese equipo al que Ronald Koeman intenta dar forma con el elixir de la juventud, sobreviviendo al tsunami que significó la salida de Leo Messi, asfixiado por las bajas por lesión en una delantera de la que causó baja a última hora Griezmann y que provoca, no sin sorpresa, que hoy por hoy este equipo tenga tantas ambiciones de futuro como dudas de presente.

El Barcelona apela a su orgullo y llama, se diría que desesperadamente, a su hinchada para encontrar su apoyo en un momento que Ronald Koeman anuncia de cambio, de renovación pensando en el futuro y constatando que a pesar de la teórica superioridad del campeón alemán el equipo azulgrana está capacitado para plantarle cara, comenzar el torneo con buen pie y recuperar tanto sus señas de identidad como la esperanza de hacerse notar en Europa.

Con Martin Braithwaite sumándose a una enfermería poblada de delanteros después de confirmarse que su lesión de rodilla le obligará a pasar por el quirófano y también sin la presencia de Sergiño Dest, lastimado con su selección, el entrenador azulgrana no tendrá demasiado donde elegir, confiando en la recuperación de Gerard Piqué, esperándose el debut de Luuk de Jong y probablemente la reaparición de Philippe Coutinho en un Barça que ganó como local todos sus estrenos en Champions como local desde que en la temporada 2011-12 el Milan empatase 2-2 en el Camp Nou.