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Boca Juniors está de festejo: cumple 115 años de vida

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Los festejos del Boca campeón de Tevez y Russo (1:11)

El Xeneize le ganó al Gimnasia de Maradona en La Bombonera y se quedó con la Superliga, ya que River no ganó en Tucumán. (1:11)

Abril de 1905, barrio de La Boca. Un grupo de adolescentes se reúnen luego de la jornada escolar en una modesta casa de la calle Ministro Brin para darle forma a un sueño: fundar un club de fútbol.

Ansiosos y entusiasmados ante la posibilidad tan cercana de comenzar semejante proyecto, los pibes debatían a viva voz. Tanto que el padre del anfitrión del encuentro decidió echarlos. Así, la reunión se trasladó a la Plaza Solís, ubicada justo enfrente.

Y en un banco de esa plaza, Esteban Baglietto, Alfredo Scarpati, Santiago Sana y los hermanos Juan Antonio Farenga y José Farenga, entre otros, hijos de inmigrantes genoveses, fundaron Boca Juniors. Lejos estaban de imaginar que ese 3 de abril de 1905 estaban dándole forma al que sería uno de los clubes más populares y reconocidos a nivel mundial.

El primer partido lo jugó unas semanas más tarde (el 21 de abril) y Boca lo ganó 2 a 0 ante Mariano Moreno. Había que definir el color de la camiseta, y ante la falta de acuerdos se decidió que los colores de la bandera del primer barco que pasara por el puerto serían los de la casaca oficial: el barco era de Suecia, y los colores fueron el azul y amarillo.

Boca comenzó a afianzarse poco a poco en los torneos amateurs de la época, pero podría decirse que la popularidad llegó de manera masiva a partir de la famosa gira de 1925. La Asociación Argentina, al no lograr mandar una selección nacional para representar al país en el Viejo Continente, aceptó que Boca, equipo que venía sumando títulos y buenas actuaciones en el ámbito local, viajase a competir a Europa.

Como resultado de esta gira, en la que jugó 19 partidos y venció, entre otros, al Real Madrid y al Atlético de Madrid, el xeneize fue recibido a su regreso por una multitud en el puerto de Buenos Aires: lo premiaron con la Copa de Honor, por dejar bien en alto al fútbol del país y de Sudamérica.

De esa gira surgió el famoso jugador Número 12, nombre con el que se conoce a la hinchada xeneize: se trataba de Victoriano Caffarena, un vecino de La Boca y fanático del club que viajó como un integrante más del plantel. Cumplía con todas las funciones: aguatero, masajista, guardaespaldas, ayudaba a organizar los partidos y a cuidar que a los futbolistas no les faltara nada.

Llegó el tiempo del profesionalismo, donde Boca fue el primer campeón; los superclásicos contra River, el archirrival, con el que se conocían de memoria por haber convivido en el mismo barrio en sus orígenes, y el deseo de tener cancha propia, de cemento, y acorde a las necesidades de un club cada vez más grande. El 25 de mayo de 1940 el presidente Camilo Cichero inauguró La Bombonera: un estadio único en el mundo, reconocido y respetado por los máximos referentes de este deporte, “el templo del fútbol”, como lo definió alguna vez Diego Armando Maradona.

El club está identificado con la garra, la fuerza, el dejar todo en cada pelota, el ganar “a lo Boca”, sufriendo hasta el final. Sí, es cierto, se celebra tanto un gol como que un jugador se tire al piso para recuperar el balón; y si en el intento por recuperarlo traba la pelota con la cabeza, mucho mejor. “El Fuerte” Muttis en el amateurismo, Natalio Pescia, Rattín, Suñé, Bermúdez, Giunta, Serna, Schiavi, son fiel muestra del valor que el hincha les da a los jugadores que juegan con el cuchillo entre los dientes.

Pero también contó a lo largo de su historia con futbolistas que dejaron su sello marcado a fuego y que se destacaron por brillar con el balón bajo sus pies. Cherro, Rojitas, ídolo absoluto en los sesenta, Maradona, el mejor de todos los tiempos, quien llegó en 1981 para salir campeón, Juan Román Riquelme, un exquisito, tal vez el futbolista más querido de la historia del club (actual vicepresidente de la institución) y Carlitos Tevez, el Apache, quien acaba de consagrarse campeón siendo enorme figura, son algunos de ellos.

Muchos otros soñaron y sueñan con vestir la azul y oro, con pertenecer a la “mitad más uno”, frase patentada por el presidente Alberto J. Armando para dar a entender lo grande que es el xeneize en el país y en el mundo.

Boca es el equipo con más títulos de la Argentina (69), y también el que más suma dentro del país (18, junto con Independiente) en el plano internacional. Ganador de tres Copas Intercontinentales (dos de ellas ante el Real Madrid y el Milan), seis Libertadores (fue 11 veces finalista del torneo continental), es el único equipo de la Argentina que nunca descendió y que se dio el lujo de jugar siempre en Primera División.

El 7 de marzo pasado el xeneize se consagró campeón de la Superliga tras ganarle el título en la última fecha nada menos que a River, el máximo rival. A lo Boca, peleando desde atrás, como más le gusta a su gente. En tiempos de coronavirus y de pandemia ese reciente y feliz momento será un gran motivo para festejar los 115 años, aunque sea con saludos virtuales y abrazos a la distancia.