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Ravens necesitan una mejor versión de Lamar Jackson

Jackson simplemente no ha sido el mismo desde que los Tennessee Titans lo eliminaron en los playoffs

OWINGS MILLS -- Durante los últimos dos días, los Baltimore Ravens perdieron ante su mayor rival, vieron a su tackle izquierdo All-Pro sufrir una lesión que terminó con su temporada y se enteraron de que su mejor jugador defensivo dio positivo por COVID-19.

No es momento de presionar el botón de pánico para los Ravens (5-2), que permanecen en el meollo de la carrera por los playoffs. Este es solo un momento en el que un equipo busca a alguien con quien reunirse.

Los Ravens necesitan a Lamar Jackson. Más específicamente, al Jugador Más Valioso, Lamar Jackson.

Durante casi la mitad de la temporada, Jackson pasó de ser el mejor jugador de la NFL al mayor misterio de la liga. A tan solo nueve meses de convertirse en el segundo JMV unánime en la historia de la liga, se encuentra entre los peores pasadores de este año y ha jugado sus dos peores partidos de la temporada cuando Baltimore más lo necesitaba.

Los Ravens han sufrido golpes en la defensa del título de la AFC Norte y en la moral. Cayeron dos juegos detrás de Pittsburgh Steelers después de la derrota del domingo 28-24 y perdieron al tackle izquiero Ronnie Stanley por una lesión en el tobillo que puso fin a la temporada en el proceso. El lunes, el esquinero All-Pro Marlon Humphrey dio positivo por COVID-19 y se perderá el partido del domingo en los Indianapolis Colts (5-2) como parte de su cuarentena de 10 días.

Si las lesiones y el coronavirus no fueran suficientes, los Ravens han estado desahogando sus frustraciones en las redes sociales los últimos dos días. El receptor abierto Marquise “Hollywood” Brown se quejó en un tuit, eliminado desde entonces, de que no está recibiendo el balón lo suficiente (“¿Cuál es el punto de tener a un souljas si no lo usas?”) y el corredor Mark Ingram ha pasado de gritar “Big Truss”, a escribir en las redes sociales, “ellos cambian rápidamente contigo y el amor que dicen que tienen es solo condicional”, luego de que Baltimore ganara 265 yardas con él lesionado. ¿Pude Jackson restablecer el curso de una temporada en un momento crucial, una vez más?

Fue alrededor de este punto de la temporada pasada, en un juego de la Semana 7 en Seattle, cuando Jackson convenció al entrenador John Harbaugh para intentar un cuarto intento crítico y luego se abrió camino para una carrera de anotación de ocho yardas. Esa jugada hizo que Jackson y Baltimore tuviesen una tórrida racha en la segunda mitad de la campaña y el mejor récord de la liga.

Esta semana representa otra prueba de JMV. Si Baltimore tiene alguna posibilidad de entregar a los Colts su primera derrota en casa esta temporada, Jackson necesita redescubrir su magia y levantar a los Ravens detrás de una línea ofensiva reorganizada y con una defensiva con menos fuerza.

Hay críticos que se preguntan si Jackson estará a la altura de las circunstancias.

“Se está convirtiendo en un tema recurrente: cuando son los juegos más importantes, cuando las luces son más brillantes, Lamar Jackson no rinde”, señaló Ryan Clark, un ex profundo de los Steelers que es analista en ESPN. “Y no es que no ponga cifras o que la ofensiva no se vea bien, pero en esos momentos de futbol americano situacional, se queda corto”.

La temporada pasada, Jackson domingo a los mejores de la NFL, con marca de 6-1 contra equipos con marca ganadora. Venció a Russell Wilson en Seattle y derrotó al subcampeón del Super Bowl, San Francisco 49ers, en casa.

Jackson simplemente no ha sido el mismo desde que los Tennessee Titans lo eliminaron en los playoffs. Está 0-2 contra equipos con récords ganadores esta temporada, y parece que intenta hacer demasiado en algunas ocasiones. Lanzó para 97 yardas, el peor de su carrera, contra el campeón defensor del Super Bowl, Kansas City Chiefs, en la Semana 3 y dejó una caída historia el domingo.

En la derrota ante Pittsburgh, Jackson se convirtió en el cuarto Jugador Más Valioso de la NFL en la historia de la liga en perder cuatro veces el balón y una tasa de pases completos por debajo del 50 por ciento en un juego, según una investigación de Elias Sports Bureau. En la última jugada del partido, Jackson lanzó un pase en triple cobertura a Willie Snead cuando Miles Boykin estaba completamente abierto en el lado izquierdo de la zona de anotación.

“Le tenemos respeto, pero no le tememos”, dijo el entrenador de Steelers, Mike Tomlin.

Jackson no ha dado a las defensivas motivos para temerle, especialmente en el juego aéreo. Se ubica en el puesto 29 en tasa de pases completos (60.5 por ciento), en el puesto 27 en yardas aéreas (1.343) y en el puesto 22 en yardas por intento (7.07). Su índice de pasador de 94.3 es el N° 20 en la NFL, justo por debajo de Gardner Minshew.

Cuando se le preguntó si Jackson estaba cerca de dónde estaba el año pasado, Harbaugh dijo que la pregunta era demasiado vaga y luego compartió una historia familiar de su abuelo Bill Harbaugh, quien dijo que era un terrible conductor. Un día, notaron que el auto de su abuelo no tenía espejo retrovisor. Aparentemente lo derribó cuando estacionó en su viejo garaje de madera.

“El abuelo era un tipo brusco (así que) dijo: ‘¿para qué demonios necesito un espejo retrovisor?’ No necesito saber de dónde vengo; necesito saber a dónde voy’”, compartió Harbaugh. “Entonces, esa es mi respuesta a tu pregunta, ¿de acuerdo? Necesitamos saber hacia dónde vamos, y eso es lo que vamos a trabajar en el futuro”.

En este caso, si Jackson es el que está conduciendo, sería buen momento para que encuentre el acelerador.