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Historias de vida: Young-Cho Hwang

ESPN Run

En toda historia de los Juegos Olímpicos sólo dos atletas asiáticos han logrado conquistar la medalla dorada en la maratón masculina. El primero fue el japonés Sohn Kee-Chung, en la cita de Berlín 1936, y 56 años más tarde llegaría el turno de Young-Cho Hwang, de quién hablaremos hoy. Nacido en Samcheok, Corea del Sur, 22 de marzo de 1970 ganó el Oro olímpico en Barcelona 1992, recorriendo los 42,195 km en un tiempo de 2:13:23 segundos, llegando a meta por delante del japonés Koichi Morishita (medalla de plata) y el alemán Stephan Freigang (bronce).

Hwang fue un atleta prometedor en la pista en su juventud, pero después de su primer maratón en la edición 1991 de los 42k de Sheffield (Reino Unido), la cual ganó con 2h12'40" y se convirtió en Campeón Mundial Universitario, decidió especializarse en esta distancia. Fue así que, al año siguiente, con poca experiencia y sólo 22 años de edad llegó a los Juegos de Barcelona 1992. Con apenas tres maratones anteriores en su carrera, dos de los cuales ganó dos y fue segundo en la restante, llegó al maratón olímpico como un virtual desconocido. Pero en medio del feroz calor de Barcelona, fue desde el comienzo parte del grupo principal de la carrera, compuesto por más de treinta atletas gracias al ritmo conservador que imprimieron durante casi treinta kilómetros, decisión tomada por los atletas a partir de las altas temperaturas reinantes. Pero fue ahí, a falta de 12 kilómetros para la meta que el grupo comenzó a dispersarse. Y ya en el kilómetro 35 solo Hwang y el japonés Koichi Morishita continuaron compitiendo codo a codo, en una carrera memorable por las calles de la ciudad hacia las colinas de Montjuic, donde estaba el Estadio Olímpico.

Con menos de dos kilómetros para llegar al Estadio, Hwang se deshizo del oponente al abrir 100 metros de distancia, apurando su paso hacia la línea de meta en donde lo esperaba la medalla de oro. Apenas cruzó la meta cayó exhausto al suelo después de la victoria a las 2:13:23, el tiempo más lento en un maratón olímpico desde la carrera de 1968 en altura de la Ciudad de México y uno de los más calurosos y agotadores de la historia, con los últimos kilómetros corriendo cuesta arriba. Después de la carrera y recuperado del estrés físico y la deshidratación, Hwang declaró que la victoria había sido importante para él como un tributo "a Sohn Kee-chung, el héroe coreano del Maratón de Berlín de 1936".

Después de los Juegos Olímpicos, solo corrió pocas carreras, entre las que se destacó el Maratón de Hiroshima, que ganó 2h11'13 y un cuarto puesto en el Maratón de Boston 1994, con un crono de 2:08:09, que fue su récord personal. Poco después y con sólo 26 años de edad abandonó el deporte luego de que una lesión le impidiera representar a su país en Atlanta 1996.

Desde el año 2001 Barcelona recuerda su hazaña deportiva con un monumento en los alrededores del Estadio Olímpico de Montjuic. La obra fue creada por el famoso escultor coreano, Dae-Chul Kangal, y fue un regalo del gobierno coreano por los acuerdos comerciales y culturales firmados entre la provincia de Kyonggi y Barcelona.