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Mitos: tomar una ducha caliente al terminar de entrenar

ESPN Run

Uno de los mitos más difundidos en el deporte dice que si entrenamos en climas cálidos, apenas se termina la sesión es bueno tomar una ducha con agua caliente, para así bajar la temperatura corporal. Pero en verdad, si haces esto no lograrás perder el calor interno ocasionado por el ejercicio, sino que lo mantendrás e incluso podrás aumentarlo. Por lo tanto, es mejor en estos casos esperar unos minutos antes de tomar la ducha tibia, ya que de lo contrario notarás que al salir y secarte aún estás sudando. Entonces, cuando entrenes en verano o en climas muy cálidos debes esperar a que el proceso de sudoración se corte para luego ducharte. Recuerda que este es un mecanismo natural del organismo para lograr la termorregulación, especialmente del interior de nuestro cuerpo. Es por eso que muchas veces sudamos, e inclusive más, cuando terminamos de entrenar que cuando nos estamos moviendo.

Por otro lado, ten en cuenta que si te duchas con agua fría se producirá una vasoconstricción, que consiste en un estrechamiento de los vasos sanguíneos, es decir a la disminución de su diámetro, es el fenómeno contrario a la vasodilatación que consiste en el aumento del diámetro de un vaso sanguíneo y se produce entre otras cosas con el calor. La vasoconstricción aumenta la resistencia al paso de la sangre (resistencia vascular) y por tanto disminuye el flujo de sangre en el vaso afectado, guardando el calor en el interior. Luego de secarnos la vasoconstricción desaparecerá, y nuestro organismo eliminará el calor sudando nuevamente.

Por todo esto, luego de entrenar en condiciones de altas temperaturas lo ideal es ducharse con agua templada y no inmediatamente luego del ejercicio, sino unos minutos más tarde. Aprovecha este tiempo para realizar ejercicios de estiramientos musculares y movilidad articular, mientras tu cuerpo se encarga naturalmente de bajar su temperatura con el sudor.

¿Alguna vez realizaste este tipo de duchas post entrenamiento?