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A entrenar al agua

ESPN Run

Con la llegada del verano y las altas temperaturas el agua suele ser uno de los lugares en donde nos refugiamos para relajarnos. Pero, ¿sabías que además los runners podemos aprovechar la piscina o la playa para hacer ejercicios?

Uno de los más favorables para los corredores consiste en desplazarse en el agua sin nadar, sino caminando. Para ello necesitaremos que el nivel del agua nos llegue hasta la altura de la cintura, de modo que podamos apoyar en todo momento los pies en la superficie. En posición vertical, caminaremos hacia adelante, luego lateralmente y sin cruzar las piernas, para finalizar marchando hacia atrás, haciendo todos estos movimientos de forma enérgica, es decir sintiendo que hacemos fuerza.

El hecho de necesitar vencer la resistencia al avance que implica la masa de agua activará nuestra musculatura sin presentar impactos sobre nuestras articulaciones. Repite esta secuencia durante 5 a 10 minutos, y notarás cómo trabajan tanto tus piernas como la zona de tu core: caderas, abdominales, espalda y pecho. Otro ejercicio tan efectivo como sencillo de realizar consiste en realizar elevaciones de piernas, tanto frontales como laterales. También de pie y con el nivel del agua hasta nuestra cintura, pondremos nuestros pies paralelos separados a la altura del ancho de nuestros hombros, para así fijar una posición que nos permita una mejor estabilidad.

También, si estás en una piscina podrás ayudarte con la pared o escaleras, para agarrarte de ellas con tus manos y así mantener fácilmente el equilibrio. En esa posición inicial elevaremos una pierna en forma recta por el lateral, sin doblar las rodillas ni inclinar el tronco hacia el lado contrario. Luego de mantener la posición durante cinco segundos, la bajaremos pero sin llegar a tocar el suelo, para volver a levantarla pero esta vez hacia adelante. Repite esta secuencia alternando elevaciones laterales con frontales sin apoyo hasta que sientas cansancio en tu pierna que trabaja.

Esto variará de acuerdo al nivel de entrenamiento que tengas en ese momento, pero te aseguramos que vas a sentir el trabajo muscular. Luego alterna con la otra pierna, para ejercitar la que comenzó como apoyo y descansar la que hizo el esfuerzo. Una vez que termines con tu rutina, aprovecha el agua para relajarte y hacer algunos ejercicios de estiramientos. ¿Alguna vez entrenaste en el agua?