<
>

¿Qué es el "entrenamiento invisible"?

ESPN Run

En general palabra entrenamiento está fuertemente asociada al hecho de realizar actividad física, con la creencia de que cuanto más exigencia implique a nuestro cuerpo, más efectos positivos dará. Pero aunque no lo creas no todos los tipos de entrenamiento requieren de un desgaste físico. Para cumplir con el llamado “entrenamiento invisible” no necesitas ni un par de zapatillas, ni unos shorts de running. ¿En qué consiste? Ni más ni menos que en realizar aquellas actividades pasivas que te ayudan a mejorar tu rendimiento deportivo. Algunas de ellas son los masajes deportivos, la buena alimentación, adecuada cantidad y calidad de sueño, estiramientos musculares, e hidratación.

Este famoso entrenamiento invisible es el que te ayudará a no caer en el tan temido sobreentrenamiento, que consiste en una acumulación excesiva de cargas para nuestro cuerpo y la consecuente baja en el rendimiento deportivo, comúnmente acompañada de lesiones. Para evitar estos problemas y el cansancio extremo no hay una receta mágica, pero sí hay una serie de pautas relacionadas al cuidado de la alimentación y recuperación que harán que nuestro cuerpo permanezca sano, fuerte y siempre preparado para entrenar.

El síntesis, el entrenamiento invisible también es que te ayudará a asimilar los trabajos de fuerza y velocidad que realizas en cada una de tus sesiones de running. Por ejemplo, si no te alimentas correctamente, con el balance justo entre carbohidratos, grasas y proteínas después de entrenar, tu organismo no tendrá los aminoácidos que necesita para reparar los tejidos que se rompieron durante el entrenamiento. Vamos a otro caso, si no está hidratado tus músculos estarán débiles y hay más probabilidad de contraer calambres y mareos. Por último, unos buenos masajes puede ayudar a mejorar la circulación en tus músculos, acelerar la recuperación y por qué no ayudarte a distenderte.

Las visitas al médico también son parte de este entrenamiento invisible. Un chequeo general es necesario para comprobar si necesitas cambiar la alimentación e incluso puedes saber si tu cuerpo está sufriendo fatiga muscular, y estos estudios también son necesario para descartar cualquier problema de salud. Por todo esto, cuando no estás corriendo no necesariamente no estás entrenamiento.