<
>

Consejos para entrenar en cinta

Algunos tips para que el uso de la cinta sea óptimo. ESPN Run

Especialmente cuando el clima es adverso, tanto en momentos de frío como de calor extremo o cuando hay tormentas fuertes, la cinta es una herramienta muy útil para los corredores. Y por supuesto, tiene sus secretos, que te proponemos repasar rápidamente.

Lo primero a tener en cuenta es que, al igual que cuando corremos en suelo firme, en la cinta debemos calentar y volver a la calma, dos momentos claves en nuestros entrenamientos. Sucede que para muchos correr en la trotadora puede ser bastante aburrido, por lo que agregar de 10 a 15 minutos más de carrera lenta en cada extremo de las sesiones puede sonar como una tortura. Independientemente de este punto, es algo necesario siempre.

Otro punto importante es conocer los ritmos de la máquina y de ser necesario hacer los cálculos con anticipación. Muchas cintas de correr solo muestran la velocidad en millas o kilómetros por hora en lugar del ritmo. Para evitar tener que hacer cálculos que interrumpan tu entrenamiento, sirve averiguar las velocidades que se alinean con los ritmos que pretendes alcanzar durante tu sesión antes de comenzar. Por ejemplo, cuatro minutos por kilómetro equivalen a 15 kilómetros por hora, cinco minutos por kilómetro equivalen a 12 kilómetros por hora y 6 minutos por kilómetro equivalen a 10 kilómetros por hora.

Una vez que estés sobre la cinta, es clave que no mires hacia abajo, aunque sea tentador hacerlo. Piensa que no mirarías directamente a tus pies apoyando en cada zancada si estuvieras corriendo afuera, así que tampoco deberías hacerlo cuando estés adentro, porque de lo contrario tu técnica se modificará y lo sufrirás. Está bien revisar la posición de tus pies de vez en cuando para ver si te estás acercando demasiado al borde de la cinta, pero en la mayor parte del tiempo mira hacia adelante.

Finalmente, especialmente si estás entrenando para una carrera de calle o de montaña recuerda no limitarte a la cinta de correr. Es una gran herramienta y una gran opción, pero cuando el clima y las condiciones acompañen aprovecha y sal a la calle, parque o senderos. El motivo es que si bien el movimiento en ambos casos es similar, no es exactamente idéntico y se ejercitan con mayor intensidad otras fibras musculares. Además, probablemente disfrutarás mucho más de un entrenamiento al aire libre que de uno en cinta, y el aire fresco y la luz del sol se sentirán bien.

¿Qué uso le das a la cinta de correr?