<
>

Dodgers tiene su mejor partido de postemporada, en el momento oportuno

ARLINGTON, Texas -- Los Ángeles Dodgers jugaron su mejor partido de toda la postemporada en el momento más oportuno para ellos. Y dieron un golpe de autoridad en la Serie Mundial sobre los Tampa Bay Rays.

Los Dodgers ofrecieron una gran exhibición en todas las fases del béisbol, en su victoria 8-3 sobre los Rays, en el Juego 1 del Clásico de Otoño. Sólo faltan tres victorias para intentar conseguir su primer título desde 1988.

El as de la rotación de Dodgers, Clayton Kershaw, ofreció una cátedra de pitcheo, a pesar del cuadrangular que en la quinta entrada conectó Kevin Kiermeier, en el segundo de dos imparables que permitió durante su trabajo de seis entradas, en las que ponchó a ocho, a cambio de sólo un pasaporte.

Cody Bellinger conectó cuadrangular en la cuarta entrada sobre el abridor de los Rays, Tyler Glasnow, y después se robó dos bases consecutivas antes de anotar, en el arranque del rally de cuatro carreras en el quinto episodio, del que ya no se levantó el rival.

El mismo Betts pegó cuadrangular en la siguiente entrada y empujó dos carreras, igual que Max Muncy que conectó dos imparables, entre ellos doblete productor.

“Si jugamos en nuestro mejor (nivel), creo que somos el mejor equipo”, consideró Kershaw después del juego. Creo que todos nuestro clubhouse piensa eso mismo. Habrá momentos en que seremos vencidos y eso sucede. Pero como grupo, si todos hacen lo que se supone deben hacer y jugar, no veo cómo puedan vencernos”.

Esta noche, los Dodgers jugaron con éxito pelota pequeña, moviendo a sus corredores, robando bases y siete de los 10 bateadores que utilizaron este martes consiguieron al menos un hit; seis produjeron carreras.

“Esta noche jugaron mejor que nosotros”, dijo Kiermaier. “Tuvieron bats grandes en momentos cruciales. Tuvimos una tarea difícil para conseguir el momentum. Kershaw lanzó pelota grandiosa, nos sacó de balance y no pudimos hacerle mucho contacto. Hizo un gran trabajo limitando el daño y manteniendo nuestros bats muy quietos”.

Los Dodgers saben que el camino es muy largo aún, en especial contra un equipo que ha sabido levantarse cuando las situaciones se han complicado en campaña regular y playoffs.

Pero también que los antecedentes ahora están de su lado, ya que por ciento de los ganadores del Juego 1 se llevaron el Clásico de Otoño, incluidos 14 de los últimos 17.

Más importante, los Dodgers parecen estar en la Serie Mundial en completo ritmo de bateo, como en la campaña regular, cuando prácticamente dominaron las estadísticas más importantes ofensivas de las Grandes Ligas.

Su única preocupación debe ser la misma que en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, el bullpen. Cierto que sólo Dylan Floro permitió carreras (2) apenas en un tercio de entrada lanzada, resultado de dos hits.

Pero su reemplazo, el mexicano Víctor González tampoco detuvo nada; permitió que los dos corredores heredados de Floro anotaran, también con dos imparables que le conectaron. Y de no ser por una gran jugada defensiva de él mismo, que completó Kiké Hernández con autoridad en la segunda base para doble play, quizá el daño y el momentum de los Rays hubiera cambiado.

El segundo partido de la Serie Mundial será en el mismo Globe Life Field de Arlington, Texas, que la afición de los Dodgers ha convertido ya en su casa durante las últimas dos de las tres rondas de postemporadas que han disputado ahí.

Este martes, 11,388 fans pagaron boleto para entrar y muchos de ellos para ver al Kershaw que vieron en la tierra que lo vio nacer, convertirse en pelotero y donde aún vive.

”Ahí puedes apreciar y ver totalmente por qué va hacia el Salón de la Fama el día que se retire”, dijo el manager de los Rays, Kevin Cash. “Simplemente, traía un gran plan de pitcheo y lo ejecutó a la perfección”.