Henry Cejudo describe la emoción de ser 'oro olímpico'

El campeón peso mosca de la UFC, Henry Cejudo, defiende su faja por primera vez este sábado en Brooklyn contra el actual dueño del título en el peso gallo, TJ Dillashaw. Cejudo se ganó la oportunidad al estremecer al mundo, el pasado mes de agosto, destronando a una leyenda como Demetrious Johnson.

Hace casi 10 años, Cejudo consiguió un triunfo similar, cuando ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 compitiendo en lucha estilo libre. Ambos logros fueron producto de años de trabajo.

Antes de su crucial súper pelea contra Dillashaw, la cual será transmitida por ESPN +, Cejudo describió con sus propias palabras, lo que se requirió para ascender ambas montañas.

Ganar la medalla de oro

Se trata de tener una mente extraordinaria. El sistema de creencias que tengo acá arriba, el cerebro que tengo dentro de mi cabeza. Esa es la clave. Allí está la razón para llegar a dónde me encuentro. Debido a mi deseo, el hecho de que soy capaz de mirar a la adversidad con los ojos y enfrentarla.

No llegué a completar la temporada de la NCAA (en la Universidad Grand Canyon). Dos años después de salir de la secundaria, acudí a los Juegos Olímpicos. Ya estaba pensando en grande y fuera de lo establecido. Dejé mi hogar a la edad de 17 años a fin de perseguir mi sueño. Dejé las personas que conocí en el centro de entrenamiento: sin dinero, sin familia, sin nada. Sólo tenía un sueño.

Estaba ansioso en cada combate en los Juegos Olímpicos. Recuerden, hay que ganar cuatro peleas en un día en los Juegos Olímpicos. Estaba ansioso en los tres enfrentamientos y una vez que llegué a la pelea por la medalla de oro, se trataba de algo que siempre he soñado. Siempre soñaba despierto con ello.

Recuerdo haberme sentido muy atemorizado. Pero cuando llegué a la arena, todos esos nervios que sentía, simplemente, me abandonaron. Me dije: “has estado aquí antes. Sabes de qué se trata. Ahora, es hora de aprovechar el momento. Busca tu premio”.

Convertirse en campeón olímpico a los 21 años (el más joven de la historia) ha sido, de verdad, el momento de mi vida. No hay nada como escuchar “The Star Spangled Banner” (el himno nacional de Estados Unidos). Ves a países como Rusia, Bulgaria, Japón…algunos de los países más dominantes de este deporte y luego miras cómo la bandera de Estados Unidos estremecerse y alzarse sobre todas.

Luego, ganar el cinturón de la UFC fue algo más cercano a una celebración. Es como todo un shock. Pero cuando se gana en los Juegos Olímpicos, es más emotivo.

Vencer a Demetrious Johnson por el título de la UFC

La primera vez que peleé (contra Demetrious Johnson), no lo respeté tanto. Luego de pelear contra él y que éste me noqueara en dos minutos y 36 segundos, ingerí una buena dosis de humildad.

Que te noqueen en el cuerpo es la peor sensación que existe. Estás consciente. Tus ojos están abiertos y puedes ver al árbitro encima de ti. ¡Es horrible! Aunque también me motivó.

Perder me dio una razón para demostrarme ante el mundo. ¿Cómo se siente cuando cargas en tus hombros algo que demostrar? Se siente como si tuviera el tamaño del Gran Cañón.

Sin embargo, aprendí cómo enfrentar mis problemas. No lo fingí, lo enfrenté. Hice todo lo que fuera posible. Tuve que salir y recoger los pedazos de lo que había quedado.

Durante el primer round (de la revancha), luego de 20 segundos, me torcí el tobillo. Me golpeó en ese nervio periférico, justamente allí. Estaba tambaleando mucho. Tenía trabajo para ponerme al día con él. Sin embargo, fue una partida de ajedrez contra Demetrious Johnson. Creo que el primer asalto fue para él, el segundo me correspondió, el tercero fue de él y el cuarto y quinto fueron míos.

(El momento de la decisión) parecía una película en la cual el momento de terror estaba a punto de ocurrir. “¡Ya se acerca! ¡Ya viene! ¿Qué está a punto de suceder?” Sin embargo, es una emoción y una aceleración tan grande el escuchar mi nombre. Supe que fue reñido. Demetrious supo que fue un combate reñido. Si ves el video, él estaba aplaudiendo. El comportamiento fue diferente.

Todo lo que he intentado hacer a nivel atlético, lo he hecho. Me he sacrificado. No tenía muchos amigos en la secundaria. No tenía muchas cosas porque estaba tan adicto a ese sueño. Obsesionado con el sueño. Y, ¿miren a dónde he llegado?

Soy autor de dos libros, campeón olímpico, campeón de la UFC, he trabajado de primera mano con presidentes. Lo he hecho todo. Se debe a mi determinación. Debido a mi actitud, debido a las creencias que tengo en mí mismo.

Existen las metas que me impuse desde que era un niño pequeño: ser campeón olímpico y convertirme en campeón de la UFC. Cuando la gente habla de capeones dobles, la verdadera definición de un campeón-campeón es Henry Cejudo. Medallista olímpico de oro y campeón de la UFC. Ser campeón-campeón en la UFC en dos divisiones es ser campeón mundial en dos divisiones. Soy el campeón en dos deportes diferentes y creo que esa es la diferencia entre mi persona y mi oponente de este sábado.