Jon Jones pasó múltiples pruebas de drogas tras su pelea en el UFC 232

El campeón semicompleto del UFC, Jon Jones, pasó múltiples pruebas de drogas la noche del combate el 29 de diciembre, luego de vencer a Alexander Gustafsson en el UFC 232 en Los Angeles.

El director ejecutivo de la comisión atlética de California, Andy Foster, indicó a ESPN que Jones, de 31 años de edad, fue examinado tanto por la agencia antidopaje de los Estados Unidos (USADA por sus siglas en inglés) y la comisión, y todas las pruebas fueron negativas.

Las pruebas dieron negativo por el metabolito de M3, que fue la causa de la controversia y especulación antes de la pelea.

"Sólo puedo decir lo que los científicos me han dicho", declaró Foster a ESPN. "Y lo que esto me dice es que, en la noche de la pelea y las previas, Jon Jones no estaba dopado".

El UFC 232 estaba programado originalmente para realizarse en Las Vegas el 9 de diciembre, sin embargo, Jones mandó una prueba de drogas a la USADA que arrojó positivo por rastros del metabolito M3.

Después de consultar con múltiples expertos, USADA determinó que la prueba positiva fue causada probablemente por un residuo de M3, de la prueba positiva que envió Jones en julio del 2017 y por la que ya había sido sanciodado.

A pesar de la determinación de USADA, la comisión atlética de Nevada no sintió que tuviera tiempo suficiente para realizar una audiencia sobre el asunto y el UFC decidió mover todo el evento de Nevada a California, donde la comisión estaba más familiarizada con el caso de Jones.

Foster aceptó seguir adelante con el evento luego que expertos dijeron que no había pruebas que Jones tomara nuevamente ningún esteroide y que los rastros del metabolito, encontrados en la prueba, no representaban ningún beneficio para mejorar el rendimiento.

Sin embargo, en la noche de la pelea, Foster ordenó su propia prueba de drogas de Jones, además de las de USADA como parte del programa del UFC.

La prueba de la comisión se analizó en el laboratorio olímpico de la UCLA, mientas las de USADA se examinaron en el laboratorio de medicina deportiva, investigación y pruebas en Salt Lake City. Foster incluso recopiló ambas muestras de la misma orina de Jones en la noche de la pelea, para eliminar todas las variables posibles.

Jones ha cumplido con dos suspensiones por drogas en su carrera, pero ha negado firmemente tener conocimiento de tomar sustancias prohibidas. Argumentó que la prueba positiva del 2016 se debió al consumo de una pastilla para mejorar el rendimiento sexual que estaba contaminada. No ha podido identificar la fuente de la prueba que falló en el 2017.