La emoción de la victoria imposible, cuando el deporte refleja la vida misma

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El super Bowl por ESPN Deportes (1:23)

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Son muchas las áreas en las que el escenario deportivo es fiel reflejo de la vida misma. Victorias y derrotas, alegrías y frustraciones, preparativos que rinden frutos o terminan en nada.

Son muchos los que luchan y se quedan a medio camino; otros, aprovechan esa gran oportunidad de competir al más alto nivel, esa totalmente inesperada pero que, por ser única, no se puede dejar pasar y marca un antes-y-después.

Aquí, varias de esas instancias:

Evan Gattis, de conserje a ganador de la Serie Mundial

Fue uno de los héroes de los Houston Astros en los playoffs y la Serie Mundial de 2017. Pero no mucho antes, las apuestas de tan siquiera llegar a las Mayores se veían borrosas. Problemas familiares y malas influencias lo llevaron al alcohol y las drogas en su adolescencia, perdiendo oportunidades con varias universidades. Luego, una lesión de rodilla volvió a alejarlo de su sueño. Tocó fondo y regresó desde abajo. Luego de un tiempo trabajando como conserje, regresó al béisbol, fue firmado en 2010, debutó en las Mayores en 2013 y se ganó una sortija de Serie Mundial cuatro años más tarde.

Una combinación y a reescribir la historia

Así debieron sentirse miles de reporteros cuando presenciaron lo insólito. En cada top 10 de grandes sorpresas en el deporte hay un espacio para lo que sucedió el 11 de febrero de 1990 en el Tokyo Dome de Japón. Aquel día Buster Douglas noqueó al díscolo e invencible campeón de peso completo Mike Tyson en el 10mo round. No fue un golpe al azar, y los periodistas debieron tener un plan B, Douglas dominó a un Tyson desconocido. La supuesta víctima, que iba debajo en las apuestas 1-42 y había perdido a su mamá apenas 20 días antes de la pelea, se sobrepuso a una caída en la octava ronda y aplastó al mejor boxeador del momento y a uno de los pesos pesados más temidos en la historia del boxeo.

Mónica Puig, el oro que nadie presagió

La historia la desfavorecía: ninguna jugadora no sembrada había ganado oro en el tenis femenino de unos Juegos Olímpicos. Mónica Puig llegó a Río 2016 con el sueño, pero su camino no sería nada fácil. En su lado del cuadro estaban la campeona reinante del Roland Garros, Garbiñe Muguruza, la doble monarca de Wimbledon, Petra Kvitova y la número 2 del mundo, Angelique Kerber, en medio de su mejor temporada. Pero logró lo imposible: superó a Muguruza en tercera ronda, a Kvitova por la plata y a Kerber en una batalla a tres sets para darle a Puerto Rico el primer oro olímpico de su historia.

Schooling, el absurdo que se convirtió en realidad

Decirle a un niño singapurense de 13 años, tras posar para una foto junto a su ídolo Michael Phelps -el atleta olímpico más grande de todos los tiempos (23 oros, 3 platas y 2 bronces)-, que 8 años más tarde lo derrotaría en una final de unos Juegos Olímpicos (Río 2016), bien podría incluirse en una enciclopedia del absurdo. Créalo o no, asimismo sucedió. Joseph Schooling enmudeció al mundo cuando completó los 100 metros estilo mariposa en 50:39 segundos, superando a Phelps, Lazlo Cseh y Chad Le Clos, todos con idéntico crono de 51:14.

Gardner malogró El Experimento

¿Qué sentirían si deben pelear contra un rival que le llaman El Experimento, que no ha perdido en 13 años y nadie ha podido marcarle un punto en seis, además de ser tricampeón olímpico (1988, 1992 y 1996)? Habría que preguntarle, en busca de claridad, al estadounidense Rulon Gardner que enfrentó en esas circunstancias al ruso Alexander Karelin en la final de la división superpesada de la lucha grecorromana de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Gardner apenas necesitó un punto (1-0) para completar una de las mayores sorpresas de la historia del deporte y dejar sobre la colchoneta sus zapatillas, imagen que luego se convirtió en una de las más icónicas del deporte olímpico.

Cubs: borrón y cuenta nueva

Sí hay males que duran 100 años y franquicias que lo resistan. Los Chicago Cubs sufrieron 108 años para volver a ganar una Serie Mundial (2016). Contra todo pronóstico rompieron la maldición de la cabra Billy y sobrevivieron a las cuestionadas innovaciones del mánager Joe Maddon. Bryant, Rizzo, Zobrist, Báez, Arrieta, Lester y compañía finalizaron primeros en la Central de la Liga Nacional (103-58) y en la postemporada sometieron a Giants (3-1), Dodgers (4-2) y a los Indians (4-3) en la Serie Mundial.