El 2018 de la Selección Colombia

Entre la gratitud eterna y la incómoda sensación que genera una oportunidad perdida. El año de la Selección Colombia se puede resumir de esa manera. La gratitud a José Néstor Pekerman, quien se despidió del equipo nacional después de seis años en los que lideró una verdadera refundación. Y la certeza de que en la Copa del Mundo se estuvo a punto de tocar el cielo como nunca antes. Fueron doce meses intensos, en los que se generó la base que irá por más en 2019, aunque todavía no se conozca quién será el líder del nuevo proceso.

En Rusia, Colombia no tuvo la regularidad mostrada en Brasil cuatro años antes y sufrió más de lo que disfrutó con su juego. Sin embargo, demostró que ya está situada entre los mejores seleccionados del mundo y dejó en claro que el respeto ganado durante el ciclo Pekerman es uno de los premios máximos de su trabajo a conciencia. Ganó su grupo con autoridad y oficio y luego tuvo contra las cuerdas a Inglaterra, a quien incluso superó desde el carácter y la personalidad. Estas son virtudes que se mantendrán en el tiempo.

Más allá de que el agradecimiento del pueblo colombiano hacia el cuerpo técnico de José y a este grupo de jugadores jamás estará en discusión, sí quedó un sabor amargo después de la eliminación en octavos de final del Mundial, ya que se veía una oportunidad inédita de llegar a la final del campeonato. El camino había quedado "allanado" por las caídas de España, Argentina y Alemania y la ilusión por primera vez había encontrado argumentos sólidos y concretos para apoyarse. De hecho, Inglaterra aparecía como el único campeón del mundo en el sendero rumbo a Luzhniki. Por eso, la derrota en los penales dolió un poco más.

El año comenzó con un triunfo histórico frente a los futuros campeones del mundo. El 3-2 sobre Francia en Saint-Denis sirvió para ganar confianza después de unas Eliminatorias muy complicadas. Los goles de Luis Muriel, Radamel Falcao y Juan Fernando Quintero volvieron a situar a Colombia entre los candidatos a llegar lejos en la Copa. Al talento de siempre le sumaron el carácter para dar vuelta un resultado de visitante y ante un rival plagado de figuras. Eso fue una constante de Pekerman, quien jamás perdió un partido en los noventa minutos frente a un conjunto europeo.

Después llegaron dos empates sin goles contra Australia y Egipto y el debut en Saransk. A los tres minutos del Mundial, Colombia ya estaba abajo en el marcador frente a Japón y jugaba con diez por la expulsión de Carlos Sánchez. El peor comienzo posible. Con mucho esfuerzo y una actuación descollante de Quintero logró empatar pero no lo pudo sostener y cayó derrotada. Cuando todos creían que ese golpe duro e inesperado podía llenar de incertidumbre al plantel, en el vestuario mismo del Mordovia Arena expresaron que no había motivos para dudar. "Nos vamos a levantar", fue el mensaje. Y así lo hicieron.

Contra Polonia fue uno de los mejores partidos del ciclo Pekerman. Necesitaban los tres puntos sí o sí y ganaron con contundencia y buen fútbol. James Rodriguez y Juanfer fueron los directores de orquesta, Falcao marcó su primer gol mundialista, Juan Guillermo Cuadrado estuvo en su mejor nivel y Davinson Sánchez y Yerry Mina se convirtieron en la dupla defensiva que contagia a todo el equipo. El tercer encuentro del grupo, ante Senegal, fue un verdadero sufrimiento, pero otro cabezazo salvador de Mina le otorgó la clasificación. Cuidar el resultado, otra materia aprobada.

Del duelo en el Spartak Arena de Moscú contra Inglaterra ya se ha dicho todo. Con James en la platea, tres mediocampistas de marca y Juanfer demasiado solo para crear, Colombia tuvo corazón para empatar en tiempo de descuento pero no lucidez para ganarlo en el suplementario. El gol de Mina ya es uno de los más gritados de todos los tiempos, aunque el desenlace en la definición por penales le quite brillo. Tras el triunfo, los ingleses superaron a Suecia en cuartos y cayeron con Croacia en semis. Dos rivales a los que Colombia podría haber superado sin dudas.

"Cada gol que hacíamos o cada triunfo yo decía que quería abrazar a cada uno de los colombianos. Eso lo he sentido desde el primer día hasta este momento. Ver la clasificación FIFA y ver siempre a Colombia arriba, ganando posiciones, jugando en todo el mundo, con algo distinto, con algo que te ilusionaba eso no puede dejar más que alegría. Ojalá los éxitos continúen y los que planean exigencias no se peleen", afirmó Pekerman en su despedida, dos meses después de la eliminación de la Copa del Mundo. Dejó una base firme, con jugadores jóvenes preparados para defender los colores nacionales y futbolistas experimentados que todavía tienen mucho para dar.

La Selección termina el año con una pregunta fundamental. ¿Quién será el entrenador en la Copa América? La respuesta aún no la tiene nadie. Arturo Reyes dirigió cuatro partidos amistosos, con tres triunfos y un empate. El actual DT de la sub 20 mantuvo la base que jugó el Mundial y le sumó algunos jóvenes, como Cucho Hernández. Colombia decidió no jugar en la fecha FIFA de noviembre y eso es una ventaja que no se puede dar de cara a la preparación para la Copa América. Aunque sobra material para ir a Brasil a dar pelea, es el momento de elegir el conductor que profundice todo lo bueno que hizo Pekerman y sea capaz de dar un paso más, para meter a la Tricolor entre los mejores seleccionados del mundo.