Cuenta regresiva, Rusia 2018 día 1: La última oportunidad para Messi y Cristiano

Un día para la Copa del Mundo. Llegó el momento más esperado. Ya se dijo todo lo que se tenía que decir y aún más. No hay más tiempo para conjeturas. La pelota comenzará a rodar en Luzhniki y hasta las grandes estrellas cederán su lugar al menos por 90 minutos para que rusos y árabes sauditas tengan su momento de gloria. Solo por una hora y media, el planeta olvidará aquello que todos sienten: que Rusia 2018 es el Mundial del "ahora o nunca" para las dos grandes estrellas del siglo.

Lionel Messi y Cristiano Ronaldo jamás pudieron ganar una Copa del Mundo. Lo tienen todo: Champions Leagues, Balones de Oro, Ligas, Copas, millones de euros y de seguidores. Pero les falta el premio máximo. Entonces, con más de treinta años, los dos futbolistas que marcaron esta época tienen la última oportunidad de convertirse en el mejor de todos los tiempos. Porque si Messi o Cristiano ganan la Copa en Rusia pocos podrán discutirlos en ese sitio.

En pleno campeonato, el argentino cumplirá 31 años. Nadie lo sabe, pero podría estar ante su último gran torneo con la camiseta de la Selección. Es posible hacer hipótesis y tratar de predecir el futuro. ¿Cómo llegará a la próxima cita mundialista, con 35 años, el futbolista argentino? ¿Estará entero como hoy, con las mismas ganas y la pasión de estos días? Preguntas sin respuesta. Lo que sí podemos decir es que para Messi el que tiene por delante es el máximo desafío de su carrera. Porque poco se le puede criticar a un jugador que, a esta altura y desde hace tiempo, se encuentra entre los mejores futbolistas de la historia, a la par de Maradona y Pelé. En Barcelona siempre mostró su mejor versión. Se cansó de hacer goles, de ganar clásicos, de festejar títulos. Justamente, y por esas cosas del destino, con la Selección Argentina no se dio el gusto de levantar una Copa.

Entonces, este Mundial tiene algo de revancha. Tal vez pueda sacarse esa "mufa" que lo persigue con la albiceleste y festejar nada menos que en una Copa del Mundo. Sin dudas llega en un buen momento. En un equipo que aún está en formación, pero con su talento intacto, bien en lo físico y tras una gran temporada en Barcelona, donde ganó la Liga de España. Como siempre, todo dependerá de su zurda.

Cristiano Ronaldo arriba a Rusia de otra manera. Sin presión. Hace dos años ganó la Eurocopa cuando nadie lo esperaba y tiene la foto que más desea su "archirrival". Portugal, como Real Madrid, juega para él, aunque lo hace con otras herramientas. Sin los talentos del club español pero con una idea clara y una defensa sólida. Quizás, el seleccionado luso incluso dependa menos de CR7 que Argentina de Messi. Algo que quedó claro en la final contra Francia.

El ídolo luso está ante su cuarta Copa y sus estadísticas son definitivamente malas. En un rol secundario, llegó a semis en Alemania 2006, mientras que en 2010 se fue en octavos de final y en 2014 no superó la primera fase. Su apariencia en estos campeonatos era la de un futbolista que estaba más preocupado en brillar en Real Madrid que en la gloria con su seleccionado. Poco motivado, como si la falta de jerarquía de sus compañeros lo contagiara. Eso cambió hace dos años y por eso Portugal será un rival de cuidado para todos.

Un día para la Copa del Mundo que puede terminar de marcar una era. Messi y Cristiano están ante su gran oportunidad, la última. La única. Podría denominarse como "la batalla final", pero no es más que la ocasión perfecta para que un nuevo rey del fútbol se siente en el trono. Para siempre.