Cuenta regresiva Rusia 2018, día 60: Grandes polémicas de las Copas

El "gol fantasma" de Geoff Hurst en 1966 ESPN

Las controversias son uno de los tópicos más importantes a la hora de analizar la historia de la Copa del Mundo. Disputas dentro y fuera de la cancha se sucedieron en los más de ochenta años de tradición mundialista. Los más relevantes protagonistas de estas polémicas son los árbitros, villanos odiados por todos en cualquier ámbito futbolero.

Aquí, presentamos los cinco errores arbitrales más recordados de todos los tiempos. Hoy se rememoran casi como una anécdota, pero en su momento generaron discordias que superaron incluso el ambiente deportivo y generaron la desazón de una o varias naciones.

1-EL "ANSCHLUSS DEL FÚTBOL"

El 12 de marzo de 1938, la Alemania nazi anexó a su territorio a Austria, en una de las acciones que detonó la Segunda Guerra Mundial. Décadas después, en un contexto mucho menos sangriento, ambos países volvieron a unirse, esta vez para romper las ilusiones de un tercero.

Lo único bueno para Argelia es que este suceso obligó a la FIFA a cambiar de forma radical la organización de sus torneos, lo que no es poca cosa. De todos modos, esto no es un gran consuelo para la Selección que prácticamente fue expulsada de la Copa del Mundo de España 1982 por la "sospechosa" actitud de los jugadores de Alemania Federal y Austria en el último partido del grupo. Ambos sabían que un 1-0 para los alemanes clasificarían a ambos a la segunda fase y dejarían afuera a la gran sorpresa del campeonato.

Entonces, los europeos jugaron los 80 minutos más tediosos de la historia de los Mundiales. Tras el gol tempranero de Horst Hrubesch, comenzaron a prestarse la pelota de forma grosera, sin ningún temor al ridículo. Ni siquiera en el entrenamiento menos exigente se puede tolerar una actitud semejante. El comentarista de televisión austriaco estaba tan disgustado que se negó a hablar durante los últimos 30 minutos, y su homólogo alemán calificó el partido como "vergonzoso, algo que no tiene nada que ver con el fútbol".

Lakhdar Belloumi de Argelia le dijo al diario inglés The Guardian hace unos años: "Nuestras actuaciones obligaron a la FIFA a hacer ese cambio, y eso fue incluso mejor que una victoria", aludiendo al cambio que significaba que todos los juegos de la última fecha de cada grupo se jugarían en el mismo momento. "Significó que Argelia dejó una marca indeleble en la historia del fútbol".

N. de la R: Es cierto, quedaron afuera muchos, pero enumerarlos a todos sería una tarea imposible. Quizás el primer error que el lector sienta que faltó es el de Jorge Larrionda en el partido entre Inglaterra y Alemania del Mundial 2010. El juez uruguayo no convalidó un gol válido de Frank Lampard y luego el conjunto inglés perdió 4-1 frente a los teutones. No está en esta lista porque el número 1 ya es un "gol fantasma", el más célebre de todos los tiempos y entre estos dos mismos rivales.

2-EL PESO DE LOS INVENTORES

Inglaterra organizó el Mundial de 1966 con el único objetivo de ganar su primer título. Las vitrinas vacías eran una deshonra para la tierra donde se había inventado este deporte, por eso, ganar la Copa Jules Rimet se transformó en una cuestión nacional.

El equipo dirigido por Alf Ramsey alcanzó la final del torneo tras vencer a Argentina en un controversial partido de cuartos de final. El capitán albiceleste, Antonio Rattín, fue expulsado de manera polémica y el cuadro europeo ganó 1-0 un encuentro que se presentó mucho más difícil de lo esperado.

En la definición esperaba la Alemania de un joven crack: Franz Beckenbauer. El tiempo regular finalizó igualado 2-2 y debió jugarse la prórroga. A los once minutos, Geoff Hurst disparó al arco defendido por Tilkowski, la pelota pegó en el travesaño y rebotó delante de la línea de meta, sin embargo el árbitro suizo Gottfried Dienst convalidó el tanto, que le dio a los anfitriones su primer título del mundo.

Así, el primer y hasta hora único festejo inglés fue inmerecido y sólo llegó gracias a un grueso error y a una ayuda arbitral.

3- LA MANO DE DIOS

El encuentro que disputaron Argentina e Inglaterra en los cuartos de final de México 86 es quizás el más recordado de los Mundiales. Dos de los goles más famosos de la historia conviven en aquel partido jugado en el Azteca.

A los seis minutos del segundo tiempo, Diego Maradona superó a Peter Shilton en el salto y abrió el marcador. Las casi cien mil personas que colmaron el estadio sabían que era imposible que la diminuta estatura del Diez argentino lograra cabecear esa pelota alta. Todos entendieron Maradona convirtió el primer gol del partido con su mano izquierda, menos el árbitro tunecino Ali Bennaceur.

Tras impactar el balón con su puño, el crack sudamericano miró al juez de línea y al referí y comenzó su festejo alocado. Ni siquiera él podía creer que se haya convalidado el tanto. Tiempo después, Maradona bautizaría aquella jugada como "la mano de Dios".

El juez africano se hizo famoso por su insólito error y pasó a ser casi una celebridad. "En casa tengo el video del partido. Y lo veo dos, tres veces por año, se lo muestro a mis hijos", afirmó muchos años más tarde el árbitro, quien para todos se transformó en Bennaceur-Maradona.

4-EL LOCAL, AGRADECIDO

El primer Mundial asiático estuvo marcado por la histórica actuación de los locales Corea y Japón, que en los torneos anteriores siempre participaron sólo para cumplir pero en 2002 fueron verdaderos protagonistas del campeonato.

En esto mucho tuvieron que ver las actuaciones de los árbitros, sobre todo en los partidos de Corea del Sur frente a Italia y España, por los octavos y cuartos de final. En el encuentro ante la Azzurra, el ecuatoriano Byron Moreno anuló mal un gol legítimo del equipo de Trapattoni en el suplementario, sancionó un penal dudoso para Corea y expulsó de manera injusta a Francesco Totti. El anfitrión ganó 2-1 gracias al gol de Ahn a tres minutos del final del suplementario.

Unos pocos días después, la sospecha de una ayuda externa para que el local avance en la Copa se hizo aún más evidente. El egipcio Gamal Al Ghandour tuvo una actuación pésima de principio a fin y España se vio perjudicada en cada uno de sus fallos, sobre todo tras los dos goles mal anulados y en el tiempo suplementario.

El combinado asiático dirigido por Guus Hiddink hizo historia en el Mundial 2002 gracias a su aceptable nivel futbolístico, pero está claro que no hubiera podido alcanzar ese espectacular cuarto puesto de no haber sido por la dudosa actuación de los referís.

5-TRIPLE AMONESTACIÓN

Cuando el árbitro británico Graham Poll le mostró la primera tarjeta amarilla a al defensor croata Josip Simunic, en el último partido de ambos equipos por el Grupo F del Mundial de Alemania 2006, nadie sospechó lo que vendría después. Iban 16 minutos del segundo tiempo y no había ocurrido nada extraordinario.

Lo que sí resultó fuera de lo común fue que, al recibir la segunda amonestación, cuando se cumplían los 45 minutos del complemento, Simunic no fuera expulsado. Con dos amonestaciones, el jugador siguió en cancha. La televisión internacional dejó en evidencia al árbitro al mostrar una placa con la tarjeta roja que nunca llegó. Incluso un jugador australiano, Mark Viduka, consultó al juez acerca de cuántas tarjetas le había colocado a su rival. "Una", dijo Poll.

Para hacer las cosas peores, tres minutos más tarde Simunic cometió una nueva falta y recibió su tercera amonestación. Esta vez sí fue penado con una expulsión, pero el ridículo ya era un hecho.

Ése fue el último partido entre selecciones para Poll, que se retiró del plano internacional tras ese partido.