Se confirma nuevo descenso de Paco Jémez, ahora con Las Palmas

Una humillación final, en el Estadio de Gran Canaria y frente al Alavés (0-4), sentenció este domingo el descenso de la Unión Deportiva Las Palmas, a la que Paco Jémez hundió en una segunda vuelta de terror, cuatro meses después de llegar como gran salvador y ser incapaz de enderezar el rumbo. Peor aún, bajo su mando el cuadro amarillo hizo peores números que antes de su llegada.

Las Palmas era colista en la jornada 17, con 3 victorias, 11 puntos y 4 por debajo de la salvación que en aquel momento marcaban los 15 del Alavés. Deslumbrado el entorno canario por la personalidad arrolladora de Jémez, que acababa de abandonar la dirección del Cruz Azul mexicano, el presidente Miguel Ángel Ramírez asintió a todas las exigencias del entrenador, que aterrizó en el club envuelto en una aureola que muy pronto se demostró destruida.

Jémez fichó en compañía de tres ayudantes y con plenos poderes sobre una plantilla a la que avisó en su primera rueda de prensa en la isla de su fuerte carácter, estallando la primera confrontación apenas una semana después de firmar y provocando un divorcio con Rémy que acabaría con la salida del delantero francés, máximo anotador hasta entonces del equipo con 5 goles.

La disputa entre ambos acabó con la salida del jugador con destino al Getafe entre fuertes reproches del entrenador, que le llamó mentiroso a la vez que ponía sobre la mesa su hombría…

Para entonces, a mediados de enero, había sido eliminado de la Copa y tras caer en casa frente al Eibar (1-2), había sufrido un aplastamiento humillante en Girona, donde encajó un 6-0 que no hizo más que demostrar la diferencia entre el atrevimiento y el suicidio de sus planteamientos.

Desde entonces y hasta hoy el deambular de Las Palmas ha sido una auténtica catástrofe, apenas disimulada con las victorias frente a Valencia y Málaga (en tiempo añadido) y un meritorio pero inútil a fin de cuentas empate contra el Barcelona. Los números son claros. En las 17 jornadas anteriores a su llegada el equipo canario sumó 11 puntos, con él solamente ha logrado 10. Sin él la salvación estaba a 4 puntos, con él se ha consumado el descenso, cinco jornadas antes de acabar la Liga y quedando a, por lo menos, 13 del Levante.

“Entendemos el malestar e insatisfacción de la afición. Estamos todos muy tristes, hicimos lo que pudimos y hay que asumir nuestra responsabilidad” solventó el entrenador al acabar el partido frente al Alavés y llamando a la unidad en la recta final de una temporada que, admitió “se nos hará muy larga”.

Las protestas de la hinchada, desencantada con su trabajo y alejada de su discurso, dejó al descubierto que esta segunda etapa en Las Palmas ha sido tan fracasada como fue la primera, en la temporada 2010-11 y que acabó de mala manera con su despido en la jornada 26.

Argumentando que debió “dimitir” cuando se marchó Jonathan Viera al fútbol chino, Jémez intentó ocultar del desastre que ha presidido su permanencia en el equipo canario durante estos últimos cuatro meses. Y que viene a ser una continuación en una carrera con más elogios a sus ideas futbolísticas que resultados.

Paco Jémez ha sentenciado el descenso de Las Palmas cinco meses después de rescindir su contrato con un Cruz Azul al que no llevó a los objetivos marcados, tras ser despedido un año antes por el Granada en el que era ya su tercer cese después de Córdoba y el referido en el club canario en 2011. Y desciende como lo hizo con el Rayo Vallecano, donde su trabajo mantiene firmes defensores pero ningún otro legado para guardar más allá de grandes atrevimientos y escandalosas goleadas.

En Las Palmas se dejaron deslumbrar en diciembre por su carácter y fuerte discurso. En Las Palmas, cuatro meses después, la depresión está a la misma altura que la decepción. Jémez, el salvador, ha acabado condenado.