Las sedes del Mundial: Volgogrado

La estatua de la Madre patria y el estadio, símbolos de Volgorado Getty Images

Dos meses después del final de la batalla más sangrienta de la historia de la humanidad, en Stalingrado se jugó un partido de fútbol. Como si la celebración de un encuentro del deporte más popular de la Unión Soviética fuese necesaria para decretar el final del horror. La Batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento entre el Ejército rojo y las fuerzas armadas nazis que dejó más de dos millones de víctimas fatales, tanto militares como civiles, y marcó un quiebre en la Segunda Guerra Mundial. Hoy, la actual ciudad de Volgogrado que se prepara para ser sede de la Copa del Mundo, vive cada uno de sus días con el recuerdo de aquellos meses funestos a flor de piel.

El dos de mayo de 1943, sesenta días después de la rendición alemana, el todopoderoso Spartak Moscú se enfrentó a Traktor Stalingrado, el representante local, en el cotejo que pasó a la historia como "el partido en las ruinas de Stalingrado". Muchos de los futbolistas del equipo de Stalingrado habían luchado e incluso dos perdieron la vida en la guerra, pero la idea de jugar partió de dos de ellos: el arquero Vasily Yermasov y el capitán Konstantin Belikov, quienes le pidieron al teniente general Voronin organizar una velada futbolística como parte de los festejos por el día del trabajador. A pesar de que la ciudad estaba destrozada, en el sector sur (Beketovec) había quedado un estadio en aceptables condiciones. Entonces, en lugar de entrenarse, los jugadores tuvieron que ponerse a tapar los agujeros que las bombas habían hecho en el campo de juego.

Las primeras sesiones de entrenamiento fueron sin indumentaria y con pelotas improvisadas, pero con el correr de los días, el pueblo comenzó a asistir a las prácticas y la expectativa por el partido creció. Al principio, la idea era que el grueso del plantel de Dínamo Moscú reforzara a Traktor, pero los integrantes del conjunto moscovita no pudieron viajar los casi mil kilómetros que separan a Stalingrado de la capital y los hombres de Belikov decidieron jugar sin refuerzos. El resultado sorprendió a todos y significó una alegría gigantesca para un pueblo que estaba intentando comenzar a salir de la desgracia. La victoria 1-0 es todavía hoy el mejor resultado de la historia del fútbol de Volgogrado. Y lo será por siempre.

Tres décadas antes de la Batalla de Stalingrado, ya se jugaba al fútbol en la ciudad de Tsaritsyn (nombre que tuvo entre 1589 y 1925). El primer partido del que hay registros ocurrió en 1909, cuando los hermanos Koshelev y Sutyrin formaron los equipos Sturm y Standard. La mayoría de los jugadores eran trabajadores de la petrolera Nobel, que fue el ámbito donde se desarrolló el deporte desde fines del siglo XIX. Luego, surgieron varios equipos en la ciudad durante los años previos a la Revolución de octubre, entre los que se destacó Metallurg, fundado en 1914 por obreros de la fábrica de acero rebautizada "Octubre rojo".

Como sucedió en todo el país, la Primera Guerra Mundial desaleceró el desarrollo del fútbol en esta ciudad donde se jugaba de forma informal desde la década de 1880. De todos modos, un grupo de aficionados continuó con la práctica del deporte e inauguró la primera cancha en la plaza Sennaya. Tras la Guerra civil, el juego creció de manera natural y se convirtió en el principal pasatiempo de los habitantes.

En 1926, el soviet supremo decidió construir una fábrica de tractores en Stalingrado, que sería la primera del país. Junto a ella se estableció la empresa deportiva Traktorostroitel, que en 1929 fundó el equipo más representativo de la ciudad, Traktor. La Liga soviética nació en 1936 y el club jugó ese año en la segunda liga B (cuarta división). También participó de la primera edición de la Copa de la URSS, en la que quedó eliminado en octavos de final por Dínamo Tbilisi. Parte de aquel año compitió con el nombre de Dzerzhinets-STZ.

Traktor llegó a la división de honor en 1938, gracias a la reestructuración por la cual la Liga soviética pasó de tener ocho equipos a 26. En su primera temporada finalizó en el 12do lugar y logró salvarse del descenso, que sufrieron catorce equipos. En 1939 realizó una excelente campaña y alcanzó el cuarto lugar, posición que recién pudo superar 54 años después. Traktor permaneció en primera hasta 1950, cuando regresó a los torneos regionales (en ese momento su nombre había pasado a ser Torpedo). En 1975 fue denominado Rotor y volvió a pelear en las divisiones de ascenso, hasta que en 1988 fue subcampeón de segunda y regresó a la A, donde jugó en 1989 y 1990. Dos temporadas después, se disputó la primera Premier League rusa y Rotor volvió a jugar en la división de honor.

En los noventa, FC Rotor Volgogrado vivió su época de gloria. Aunque nunca salió campeón nacional, sí peleó el título en varias ocasiones con rivales de la talla de Spartak Moscú, que ganó siete de los ocho campeonatos de la década. El conjunto de Volgogrado fue subcampeón en 1993 y 1997 y terminó tercero en 1996, siempre con Oleg Vereténnikov como goleador y figura. Además, jugó la Copa UEFA en cuatro ocasiones (en 1995/96 eliminó a Manchester United) y disputó una final de la Copa Intertoto, que perdió frente a Guingamp de Francia. El declive comenzó en 2000 y se profundizó en 2004, cuando debido a los problemas financieros ocupó el último lugar y se fue al descenso. Tras un cambio de nombre en 2008 (se llamó Volgogrado FC) y un nuevo descenso, el club se recuperó en los últimos años y hoy lucha en la segunda división.

Leonid Slutsky es uno de los principales personajes futbolísicos nacidos en Volgogrado. El ex entrenador de la Selección rusa tuvo un pasado como arquero y luego hizo una gran carrera como director técnico. También se crió en esta ciudad Yuriy Kalitvintsev, ex jugador de la Selección de Ucrania y actual DT de CSKA Moscú. Por otro lado, en Rotor comenzó su carrera y se formó Anatoly Zinchenko, el primer futbolista soviético en jugar fuera del país (lo hizo en 1980 para Rapid Viena).

Más de 64 años después de la batalla que destruyó a la ciudad, Volgogrado está lista para recibir al mundo. La imponente Estatua de la Madre Patria, la tercera más grande del planeta, dará la bienvenida a los fanáticos del fútbol que, como aquel día de mayo de 1943, llenarán de vida las calles de la vieja Stalingrado.

Primera entrega: Moscú
Segunda entrega: San Petersburgo
Tercera entrega: Kazan
Cuarta entrega: Sochi
Quinta entrega: Samara
Sexta entrega: Nizhni Nóvgorod
Séptima entrega: Rostov del Don
Octava entrega: Saransk