Contratos récord impactarán a los equipos en la temporada del 2018

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¿Cuál será la división más competitiva de la NFC? (3:13)

La mesa de analistas de NFL Live estudian la división de la NFC (3:13)

A vísperas del inicio de la temporada 2018-19 de la NFL vivimos la “calma que precede a la tempestad”, esa tranquilidad que prevé el caos. En los últimos días, los equipos tomaron las decisiones finales para establecer sus planteles, algunos anunciando bajas inesperadas y otros con decisiones agresivas.

Recién tuvimos acuerdos récord con jugadores trascendentales. Un jugador trascendental es aquel que llega muy de vez en cuando y tiene la capacidad de impactar cualquier partido. Son el tipo de jugadores que hay que identificar al preparar un plan de juego, ya sea ofensivo o defensivo. Esta pretemporada vimos los contratos más lucrativos para un corredor, Todd Gurley, un receptor Odell Beckham, un jugador defensivo, Khalil Mack y un quarterback, Aaron Rodgers. El de este último, el contrato más grande en la historia de la NFL, sin importar la posición.

En el pasado este tipo de acuerdos restringieron la capacidad de equipos para reforzarse en otras posiciones, y en varios casos, los obligó a desmantelar sus escuadras. Esto sucedió en New Orleans al firmar a Drew Brees, en Baltimore después de recompensar a Joe Flacco por su actuación en la postemporada de 2012, y Russell Wilson de Seattle cuando le llegó su turno de extender. Los directivos hoy en día han prestado atención a los dos factores que pueden afectar la situación económica de un equipo: 1) el impacto anual en el límite de nómina, y 2) el dinero garantizado. Antes, una extensión de contrato servía para tener al jugador entre uno y tres años porque la mayoría del salario era aplazado hacia los últimos años y no estaba garantizada. Por eso vimos equipos deshacerse de jugadores que extendieron o firmaron en la agencia libre, por ejemplo Ndamukong Suh en Miami.

Después de firmar a OBJ, los Gigantes se encuentran en una posición precaria en 2018, teniendo un déficit de 224,000 dólares contra el tope salarial. Beckham recibió 65 millones garantizados, con un impacto de 5.46 millones en 2018, pero de 21 millones en 2019. Los Carneros de Los Angeles son el equipo que más comprometió para 2018, al firmar a Suh, Marcus Peters, Aqib Talib, Gurley, Aaron Donald y ceder una selección de primera ronda por Brandin Cooks. Crearon espacio reestructurando acuerdos con Andrew Whitworth y Robert Woods. Es probable que se vean forzados a hacer algo similar con otros jugadores. Para ellos, es ahora o nunca para ganar el Super Bowl.

Otro equipo que hipotecó su futuro fue Chicago. Cedieron dos selecciones de primera ronda por Khalil Mack para una defensiva que ya era Top-10 en la NFL en yardas y puntos permitidos. Vic Fangio es un coordinador defensivo altamente reconocido en la NFL. Será interesante ver el impacto que tengan Roquan Smith y Mack. Al igual que Donald en L.A., dudo que Chicago exponga a Mack en las primeras dos o tres semanas de la temporada. Tendremos la oportunidad de corroborar esta suposición en los dos primeros MNF de la temporada cuando L.A. visite a Raiders este lunes, y Seattle a Chicago la segunda semana. La pregunta que me han hecho los fans de los Osos es si ya se convirtieron en contendientes como sucedió con los Carneros lo hicieron en la División Oeste de la Nacional. La gran diferencia es que en el caso de los Carneros, aprovecharon una división en la que dos equipos, San Francisco y Arizona, no tenían quarterbacks de calidad, y otro, Seattle, que sufrió las bajas de tres baluartes defensivos en Kam Chancellor, Cliff Avril y Richard Sherman. Este no es el caso de la División Norte en la que Minnesota y Detroit terminaron con marca ganadora en 2017, y Green Bay verá el regreso de Aaron Rodgers lo cual los convierte en favoritos en la conferencia. Mitch Trubisky tendría que jugar a un nivel mucho mejor que el de su temporada de novato. Sus fans esperan que la llegada de Matt Nagy, un gran coach de ofensiva, tenga el impacto que tuvo Sean McVay con Jared Goff.

Respecto a Oakland, Reggie McKenzie, su gerente general, declaró que NO eran las intenciones del equipo dejar ir a Mack, pero lo hicieron. Recibir dos selecciones de primera ronda, y además cedieron una de segunda en el traspaso, dejándolos en una situación nada favorable. Muchos piensan que tener selecciones de primera ronda resuelve las carencias de una franquicia. Puede ser, pero hay que seleccionar bien y dichas selecciones en muchas ocasiones son del N° 16 o más abajo. Si Chicago mejora con la presencia de Mack, es más que probable que las selecciones de Oakland caigan sean bajas. Obtendrán, QUIZÁS, a un para de jugadores sólidos con esas opciones, pero dudo MUCHO que tengan la mitad del nivel de Mack. La era de Jon Gruden comenzará con incertidumbre por la salida de Khalil y pudiera correr el riesgo de venirse abajo rápidamente. Gruden no estuvo al frente de las negociaciones, pero al final de todo será el responsable del desempeño del equipo. Oakland perdió no a su mejor defensivo. Perdió a su mejor jugador, punto. La moral de sus compañeros no puede ser buena antes de iniciar la temporada.

El acuerdo de Rodgers fue estructurado cuidadosamente. El promedio por año es de 33.5 millones, pero el impacto en la nómina del equipo los primeros dos años es de 20.9 millones de dólares en 2018, y 26.5 millones en 2019, bastante manejables. La situación en 2020 se complica porque Rodgers costará 32.6 millones de dólares, representando el 16 por ciento del límite total proyectado para ese año. La directiva, Rodgers y su afición esperan llegar Y ganar el Super Bowl antes de dos años porque la situación se complicará después.

Un caso interesante que sigue pendiente es la situación de Earl Thomas en Seattle. Hasta el momento de redactar esta nota, no se había reportado ningún cambio. Los rumores son fuertes de un canje con Dallas, y los Vaqueros tomaron una decisión por demás arriesgada al despedir a Dan Bailey, uno de los mejores pateadores en la NFL, y optar por los servicios de Brett Maher quien tuvo una buena pretemporada, pero que no ha sido probado en situaciones de presión. Considero a Dallas un contendiente fuerte para 2018, pero no me sorprendería si pierden uno o más partidos por fallas de pateador. El despido de Bailey liberó cerca de tres millones de dólares este año. Se justificaría la decisión de darlo de baja si usan ese espacio en la nómina para obtener a Thomas y darle la extensión de contrato que busca.

Mucho se habló durante la pretemporada de los cinco quarterbacks novatos seleccionados en la primera ronda. Solo Sam Darnold será titular en la primera semana. Me sorprendieron las decisiones de Buffalo primer de traspasar a AJ McCarron a Oakland, y segundo de darle la titularidad a Nathan Peterman en lugar de Josh Allen. Peterman fue titular en 2017 contra los Cargadores de L.A. y lanzó cinco intercepciones. Tuvo unas jugadas contra New England e Indianapolis en las Semanas 13 y 14, pero no tuvo éxito. Declara Sean McDermott que Peterman se ganó el puesto en pretemporada y ciertamente jugó bien, pero queda por ver qué tanto ha mejorado y cuánto dura al frente del equipo. El debut de Josh Allen no está muy lejano, lo anticipo antes de la sexta semana.

Respecto a la decisión de los Jets de darle el puesto titular a Darnold, espero que no le pase lo que a David Carr en Houston. No hay una fórmula que determine si es mejor jugar inmediatamente, o esperar. Hay ejemplos de quarterbacks exitosos que jugaron de novatos y de otros que esperaron. Troy Aikman, Dan Marino y Petyon Manning tuvieron acción en su primer año. Aaron Rodgers, Brett Favre y Tom Brady esperaron su turno. El factor importante es el elenco que rodea al pasador: protección de su línea, juego terrestre, receptores de calidad y una defensiva que le quite presión. Ninguno de esos factores son favorables en el equipo de los Jets. La línea ofensiva es mediocre. Los corredores son de buen nivel pero no espectaculares. Los receptores podrían ser mejor de lo anticipado, pero no son estelares. La defensiva no es dominante. Darnold tuvo movilidad en pretemporada para eludir golpes y completar pases, pero la temporada regular tiene otro nivel. Espero no lo lastimen ni que pierda la confianza como sucedió con Carr. Respecto a los otros novatos, Baker Mayfield, Josh Rosen y Lamar Jackson, su oportunidad vendría en caso de darse una lesión. No anticipo que los mariscales de campo titulares, Tyrod Taylor, Sam Bradford y Joe Flacco jueguen terriblemente para que pierdan la titularidad, pero nada es absoluto.

Finalmente, pocos equipos optaron por darle juego a sus jugadores principales salvo unos pocos como Jacksonville, New England, New Orleans y Carolina. No me sorprendería que estos equipos abran fuerte esta campaña mientras que otros tarden en entrar en ritmo. La tendencia hoy en día es no arriesgar a titulares en pretemporada, pero considero esta filosofía contraproducente. Como dijera hace tres años nuestro colega Steve Young, “el mes de septiembre es la nueva pretemporada de la NFL”.

Sin más, ¡rumbo a Atlanta!