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Con resfrío, mejor no entrenes

ESPN RUN

Por lo general a ningún runner le gusta cancelar sus entrenamientos, inclusive cuando se trata de una enfermedad como un simple resfrío. Ahora bien, ¿cuándo es necesario hacer reposo y cuándo se puede salir a correr igual? Lo primero que hay que tener en claro es que cada corredor debe ser consciente de que no siempre entrenar mejorará su estado físico ni aportará a su preparación para una competencia.

Si realmente sientes síntomas de enfermedad debes descansar para recuperarte más rápido y volver a tu rutina. Aun cuando el resfrío que sufras sea leve y no sientas ánimos para salir a entrenar, está bien que te permitas un descanso. Es decir, ante cualquier síntoma siempre es mejor no entrenar por lo menos dos días. Por otro lado, aquellos corredores que siempre están dispuestos a entrenar deben prestar atención en los siguientes síntomas para determinar si es peligroso para su salud salir a correr.

Si los síntomas se manifiestan sólo de tu cuello hacia arriba (goteo nasal, congestión, tos, leve dolor de cabeza) puedes hacer un trote no muy exigente de unos 40 minutos. En cambio, si los síntomas también están presenten por debajo del cuello como dolores musculares, mucho frío, temblores, fiebre, y dolor de garganta será mejor que te quedes en tu casa porque seguramente al otro día estarás enfermo.

En todos los casos consulta a tu médico y espera que pasen las molestias para salir a entrenar. Y recuerda que, aunque sufras pocos síntomas y te autoricen a entrenar, el esfuerzo que hagas esos días debe ser leve. Ocurre que si entrenas intensamente con síntomas de resfrío puede disminuir la función de tu sistema inmunológico.

El cortisol y la adrenalina, conocida como las hormonas del estrés, elevan la presión arterial y los niveles de colesterol y suprimen el sistema inmune. Entonces si estás algo enfermo, ten siempre cuidado de no hacer ejercicios demasiado fuertes. En esos casos tu sistema inmunológico ya está afectado por la lucha contra el resfrío que ya padeces, y el estrés adicional puede desalentar tu recuperación.

¿Alguna vez entrenaste resfriado?