Munguía favorito en Monterrey, ¿después sube a medianos?

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Jaime Munguía le gustaría enfrentar a GGG (1:55)

El boxeador mexicano habló de los pugilistas que le podría enfrentar en las 160 libras. (1:55)

El campeón superwelter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el mexicano Jaime Munguía (32-0 con 26 KOs), defenderá por cuarta ocasión su cetro universal este sábado en la Arena Monterrey de Monterrey, México, ante el veterano irlandés Dennis Hogan (28-1-1 con 7 KOs) de 34 años de edad.

La batalla podría ser la última del mexicano en las 154 libras. El joven monarca (22 años) nunca ha escondido que se siente “un mediano peleando en la división inferior”.

En los hechos, su gran debut en el escenario internacional debió ocurrir hace un año y en esa categoría (160 libras), si en su momento lo hubieran aprobado como rival de Gennady Golovkin, cuando fue cancelada su segunda pelea contra Saúl “Canelo” Alvarez debido al doble positivo de clembuterol del tapatío.

Muguia debutó semanas después utilizando un atajo que le dio la casualidad. Liam Smith no pudo enfrentar al entonces campeón Sadam Ali y el mexicano salvó el show en Nueva York, como rival sustituto. Esa noche logró una victoria impactante por KO en el cuarto asalto y aterrizó de la nada en centro mismo de las grandes ligas del boxeo.

Como campeón, ha realizado tres defensas exitosas de su título, con victorias sobre Liam Smith, Brandon Cook y Takeshi Inoue. Su juventud, carisma, su poder en la pegada y sobre todo su nacionalidad (mexicana) son las credenciales que despertaron el interés de las grandes promotoras y no demoró en integrarse al establo de Golden Boy Promotions. Sumarse a esa “liga comercial del boxeo”, donde el show cuenta más que la competencia, fue el siguiente paso y en ese escenario se redujeron las expectativas.

No hay que esperar ver a Munguía en esta etapa ni en las inmediatas ante rivales de primerísimo nivel ni tampoco saliendo a unificar cinturones. Se lo impiden las insalvables diferencias entre promotoras, pero también la prudencia encima de la estrategia sobre el rumbo de su carrera.

Aceptar a Dennis Hogan como rival tiene mucho de ese componente y que la pelea sea celebrada en territorio mexicano solo viene a confirmarlo. Munguía es favorito abrumador para ganar ese combate, seguramente por KO, y en un marco consagratorio de fiesta mexicana.

En suma, el interés no pasa tanto por el desarrollo de la pelea, en este combate de resultado visto la mayor expectativa es esperar algún anuncio importante para ese momento en que este celebrando la victoria al arrullo del “¡Viva México!” desde las gradas repletas de la Arena Monterrey.

Y el anuncio que parece inevitable en esa pelea es la posible confirmación de que Jaime Munguía dejará las 154 libras, aún invicto y con un cinturón universal en su curriculum, para seguir su ascenso en la división inmediata: las 160 libras.

Como mexicano y como centro de una intensa promoción, es un activo de mucho valor futuro para utilizar en la estrategia comercial rígida de ‘Canelo’ Alvarez. Un posible clásico entre aztecas en el 2020 o 2021 o hasta podría – ¿por qué no? – esta vez sí darse aquella pelea contra GGG, que en 2018 muchos consideraron dispareja y que aseguraban que atentaba contra la salud de Munguia debido a su inexperiencia en el boxeo de primer nivel.

Munguía ha dicho en más de una ocasión que quiere enfrentar a Golovkin y Golovkin necesita una alternativa de peso para septiembre, en caso no se de esa tercera batalla contra Canelo.

No es descabellado pensar que Munguía está en camino de un choque de esa dimensión. Hay que tener en cuenta que hoy es el nuevo comodín de GBP para la división mediana, especialmente luego que David Lemieux tuvo que abandonar la categoría por sus problemas de peso para seguir en la misma.

Por lo pronto, la pelea ante Hogan, más allá de la fiesta mexicana, ayudará en el proceso de crecimiento de Munguía en su relación con el éxito. Subir al ring frente a su público con la obligación de dar espectáculo y ganar con autoridad siempre genera una presión extra con la que es bueno convivir y acostumbrarse.

Ahora, ¿crecerá también con esta pelea en lo boxístico? Eso ya parece muy difícil de que ocurra.

UN RIVAL RESISTENTE, PERO SIN PODER NI DISTANCIA

Jaime Munguía tiene mejor altura, tiene mejor distancia, tiene mayor poder, es doce años más joven que su rival y pelea en casa. Esos factores sumados parecen suficientes para garantizarle la victoria por cualquier vía ante Dennis Hogan ¿Pero, qué ocurre en los demás segmentos? Como aptitud boxística, técnica, velocidad, inteligencia, experiencia, desplazamientos, defensa, cardio, asimilación y volumen.

Si uno observa el histórico de Hogan, tal vez la experiencia, el volumen, el cardio y la asimilación salvan la evaluación con buena nota. En resto, no hay nada que lo haga diferente o al menos que permita imaginar que podría comprometer la victoria del mexicano.

El irlandés como buen irlandés es agresivo, con la agresividad típica de la escuela a la que pertenece: sin mucho sustento intelectual. En general busca posicionarse en la zona caliente y una vez allí solo suma volumen y presencia, algo que le ayuda ante la mirada de los jueces. Pero, carece de culminación, de presión contundente, de golpes que lastiman y en sus peleas eso siempre trasmite la falsa sensación de momentos de dominio que no son tales.

La zona de confort de Hogan es en la pelea en corto, donde siempre puntea primero con la izquierda y luego crea algunas secuencias con el volado de derecha por afuera. Puede también soltar una doble recta por adentro y paremos de contar. No tiene mayores variantes fuera de esas dos posturas ofensivas.

En defensa se cierra bien con una guardia clásica. No siempre presiona, por momentos cede iniciativa, retrocede e intenta golpear en retroceso o en el extremo hasta busca contragolpear. Lo intenta, pero rara vez lo consigue.

Sus virtudes son el buen cardio, la asimilación y la disciplina táctica. O sea, tiene pocas herramientas, pero las usa con bastante habilidad o si lo prefieren, con meritoria insistencia.

Ante Munguía deberá arriesgar para entrar a la zona corta, lo cual a todas luces es una invitación a que el mexicano haga lo que mejor sabe hacer: tomarlo entrando desde cualquier distancia. Con rectas o con ganchos por el centro, le podrá soltar su artillería de poder con mucha comodidad, temprano en la pelea.

Es difícil imaginar otro resultado que no sea una victoria del mexicano, seguramente por KO o en el peor de los casos por amplia diferencia en las tarjetas, con alguna caída del desafiante durante el pleito.

Lo dicho, el campeón mundial superwelter de la OMB sube como gran favorito. El asunto es que ocurrirá después ¿Se va a las 160 libras? ¿Insiste con enfrentar a Gennady Golovkin o vuelve con su desafío imposible en mensaje de texto contra su compatriota y compañero de establo, Saúl ‘Canelo’ Alvarez?

Amanecerá y veremos.