Luis Collazo, a los 37 años, quiere demostrar que es más que "el oponente".

Luis Collazo con una carrera de casi dos décadas como profesional en el boxeo, se enfrentará a Samuel Vargas este domingo. Elsa/Getty Images

A medida que Luis Collazo se acerca a su segunda década completa como boxeador, su mirada está puesta en un momento más en la cima. El púgil de 37 años se enfrentará a Samuel Vargas en el Hulu Theater del Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York (ESPN+, 6 p.m. hora del Este) este domingo con la esperanza de acercarse a una oportunidad de luchar por el título; no obstante, en realidad, es aún más destacable para el propio hombre que sigue siendo parte de este deporte.

“Para ser honesto, la longevidad ha sido asombrosa”, expresó Collazo. “Ahora, tengo algunos malestares y dolores, pero, aparte de ello, soy capaz de desempeñarme (a este nivel) y mantenerme apasionado por este deporte”.

En sus entrañas, Collazo es un boxeador. Es todo lo que él ha hecho en su vida.

“Este es mi propósito”, expresó. “Poder salir y entrar en acción y ser capaz, sobre esta plataforma, de intentar inspirar a aquellos que se sienten un poco tristes en sus vidas y ser simplemente capaz de hacer lo que amo y seguir difundiendo inspiración, eso creo”.

De manera asombrosa, a pesar de su tiempo practicando este deporte, Collazo (38-7, 20 nocauts) no es tan cínico con respecto al negocio del boxeo. Un negocio el cual, siendo sumamente francos, no siempre ha sido justo con él.

“He vivido algunos altibajos, pero esta es la diferencia entre la pasión y el propósito”, expresó Collazo a ESPN. “Estoy actualmente viviendo mi propósito, porque es simplemente cuestión de tiempo antes de que caigas y digas: ‘¿Sabes qué? No voy a seguir haciendo esto. Voy a seguir adelante y hacer otra cosa con respecto a mi carrera”.

Collazo puede recordar su carrera y sentirse orgulloso por sus esfuerzos. Fue capaz de alzarse con un título mundial al vencer a José Antonio Rivera en 2005 por el cinturón de los pesos welter de la AMB y luego se enfrentó a púgiles de la talla de Ricky Hatton, Shane Mosley, Andre Berto, Víctor Ortiz, Amir Khan y Keith Thurman en años subsiguientes.

Ganar ese título sigue siendo su momento de mayor fulgor como profesional.

“Con dos semanas de aviso previo, reemplazo de último minuto. Peleé contra Rivera en su pueblo natal”, recordó Collazo con respecto a su victoria en Worcester, Massachusetts. “Como peleador, ganar un título mundial, ese fue uno de los momentos de mayor orgullo (y) logros más grandes que un púgil puede conseguir”.

"Nunca fui un peleador Clase A. Siempre era el menos favorecido y a pesar de ello, lo aprecio. Me motiva, mantiene la chispa encendida." Luis Collazo

Contra Hatton, quien hizo su debut en Estados Unidos en 2005, Collazo fue derribado en el primer asalto. Sin embargo, al final de los 12 asaltos, muchos observadores creen que había hecho lo suficiente con el fin de imponerse al popular boxeador británico. Los jueces no estuvieron de acuerdo. Collazo quedó desfavorecido por los scores de 114-113, 115-112 y 115-112. Su derrota contra Mosley en 2007 fue mucho más clara y concluyente.

“Me fracturé mi pulgar en el segundo round; (la pelea) llegó a 12 asaltos. Terminó llevándose la victoria; sin embargo, uno vive y aprende”, expresó Collazo. “Después, peleé contra Andre Berto”, expresó Collazo con respecto a su enfrentamiento en 2009 contra el entonces invicto dueño del título de los pesos welter del CMB, quien era considerado entre las estrellas en ascenso del boxeo en ese momento. “Creo que le vencí. No se suponía que le iba a ganar, pero así fue y terminé quedándome corto en las tarjetas”.

La sal en la herida fue que nunca consiguió la revancha contra Berto.

“Esa pelea contra Berto realmente me afectó. Debí haber conseguido la victoria, pero, una vez más, no era el favorito… no se suponía que debía ganar. No se suponía que debía llegar en pie al round 12 y así lo hice”, expresa Collazo. “Esa es la pelea que verdaderamente me afectó y quedé pensando en ella por cierto tiempo; pero hay que seguir adelante y hay que dejar ir las cosas y seguir avanzando”.

En mayor parte, sólo nombres ubicados dentro de la élite boxística han sido capaces de vencer al zurdo bien entrenado e incluso, al enfrentarse a peleadores de la talla de Keith Thurman, ha tenido sus momentos de brillo, sin duda alguna. Luego de haber sido detenido en siete asaltos por “One Time” en el verano de 2015, Collazo no volvió a pelear hasta principios de 2017.

A pesar de haber quedado en receso por ese largo periodo, Collazo demostró que seguía siendo más que un púgil en funciones al imponerse a un par de boxeadores insurgentes, como lo fueron Sammy Vásquez y Bryant Perella en 2017. Por supuesto que Collazo fue el “oponente” en ambos combates. A Collazo le ha ido bien económicamente, viviendo como peleador “Clase B” durante su carrera.

“Creo que todas mis peleas son así”, dijo Collazo, quien se encuentra muy consciente de su puesto dentro de la jerarquía del negocio. “Nunca fui un peleador Clase A. Siempre era el menos favorecido y a pesar de ello, lo aprecio. Me motiva, mantiene la chispa encendida. Y no quiero ser el favorito en ninguna de mis peleas. Está bien: 19 años en esto, ya uno se acostumbra a eso. No importa. Sé que era el menos favorecido en esos combates… no se suponía que debía ganar”.

El capítulo final de la carrera de Collazo ocurrirá bajo los auspicios de Top Rank, compañía a la cual el veterano de muchas batallas espera impresionar de forma grata este fin de semana.

“Top Rank era la única compañía promotora con la cual nunca había firmado… (y) ellos siempre cuidan muy bien a sus boxeadores”, afirmó. “Los mantienen activos y simplemente, estoy agradecido por esta oportunidad y no puedo esperar (al domingo)”.

Considerando la naturaleza siempre dividida del negocio del boxeo, los púgiles del peso welter han sido altamente demandados por Top Rank. Collazo encajaba con sus requerimientos como adición valiosa a su catálogo de peleadores. “Nos aporta la presencia de un boxeador de los pesos welter de experiencia comprobada. Es oriundo de Nueva York y puedo verle peleando (siempre y cuando se imponga a Samuel Vargas, que no es una pelea fácil) en algún momento contra (nombres importantes) en 147”, afirmó Carl Moretti, vicepresidente de operaciones de boxeo de Top Rank.

“A él le queda mucho combustible en su tanque y creo que, siendo un peleador peso welter, se ubicará en una posición en la cual terminará disputando un enfrentamiento significativo, especialmente si logra imponerse a Vargas. Por ello, este combate determinará mucho de lo que ocurrirá después”.

Collazo, quien se ubica en el puesto 12 del ranking de la OMB, tiene un objetivo claro por alcanzar: “Quiero pelear por un título mundial y ganarlo, no sólo pelear por él. Aspiro ganarlo. Y creo que eso dejaría un buen legado para mi nombre y mi equipo”.

Sin importar si llega hasta allí (hay que tener presente que Terence Crawford, Errol Spence Jr., Keith Thurman y Shawn Porter son los cuatro portadores del título), Collazo ha tenido una carrera digna de respeto. Independientemente de cómo termine, él no guardará rencor.

“Simplemente, me siento agradecido por todo”, indica Collazo. “No me importa, hasta el día de hoy, que aún no genero el respeto que me merezco. Pero está bien. Siempre y cuando disfrute lo que estoy haciendo y pueda desempeñarme bien en el cuadrilátero y darles emociones a los aficionados, pues, estoy conforme”.